SALMO CXI. (BEATUS VIR.)

El buen hombre es feliz.

Los malvados. El diablo, enfurecido de ver a los conversos al cristianismo, (San Atanasio) o los judíos, (San Crisóstomo) instigados por él. (Haydock) --- Todos los condenados rapiñarán por la felicidad de los elegidos, (San Agustín) como lo hicieron los babilonios, cuando vieron la prosperidad de los que habían estado cautivos. (Calmet)

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