12-19 Habiendo mostrado que Cristo había resucitado, el apóstol responde a los que decían que no habría resurrección. No habría habido justificación, ni salvación, si Cristo no hubiera resucitado. Y la fe en Cristo, ¿no ha de ser vana y de ninguna utilidad, si todavía está entre los muertos? La prueba de la resurrección del cuerpo es la resurrección de nuestro Señor. Incluso los que murieron en la fe, habrían perecido en sus pecados, si Cristo no hubiera resucitado. Todos los que creen en Cristo, tienen esperanza en él, como Redentor; esperanza de redención y salvación por él; pero si no hay resurrección, o recompensa futura, su esperanza en él sólo puede ser en cuanto a esta vida. Y deben estar en una condición peor que el resto de la humanidad, especialmente en el tiempo y bajo las circunstancias en que los apóstoles escribieron; porque entonces los cristianos eran odiados y perseguidos por todos los hombres. Pero no es así; ellos, entre todos los hombres, gozan de sólidos consuelos en medio de todas sus dificultades y pruebas, incluso en los tiempos de la más dura persecución.

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