Pastor de Hermas Visión Tercera

Porque, como los ancianos que no tienen esperanza de renovar sus fuerzas y no esperan sino el último sueño, así vosotros, debilitados por las ocupaciones mundanas, os habéis entregado a la pereza, y no habéis echado vuestras preocupaciones en el Señor[46].

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Antiguo Testamento