Salmo 36 . Tenemos una advertencia necesaria en cuanto a los malvados, particularmente a los enemigos de la justicia, los instrumentos del poder de Satanás. No hay conciencia que esperar; nada que los detenga en sus malvados planes. El poder y la bondad de Jehová son el refugio seguro de los que en él confían. Como resultado, los impíos son derribados.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad