11. Ahora te lo hago saber. Este es el argumento más poderoso, la bisagra principal sobre la que gira la pregunta, que no ha recibido el evangelio de los hombres, sino que Dios se lo ha revelado. Como esto podría ser negado, él ofrece una prueba, extraída de una narración de hechos. Para dar mayor peso a su declaración, se propone declarar que el asunto no es dudoso, (26) pero que está dispuesto a probar; y así se presenta de una manera bien adaptada a un tema serio. Él afirma que no es según el hombre; que no saborea nada humano, o que no era de invención humana; y como prueba de esto, agrega luego, que no había sido instruido por ningún maestro terrenal. (27)

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