21. Y el Señor Dios provocó un sueño profundo, etc. Aunque para las personas profanas este método de formar mujeres puede parecer ridículo, y algunos de estos pueden decir que Moisés está tratando con fábulas, pero para nosotros la maravillosa providencia de Dios aquí brilla; porque, con el fin de que la conjunción de la raza humana pudiera ser más sagrada, se propuso que tanto los machos como las hembras deberían surgir del mismo origen. Por lo tanto, creó la naturaleza humana en la persona de Adán, y desde allí formó Eva, para que la mujer fuera solo una parte de toda la raza humana. Esta es la importancia de las palabras de Moisés que hemos tenido antes, (Génesis 1:28,) "Dios creó al hombre ... los hizo hombre y mujer". De esta manera, a Adán se le enseñó a reconocerse en su esposa, como en un espejo; y Eva, a su vez, se somete voluntariamente a su esposo, como si fuera sacado de él. Pero si los dos sexos hubieran procedido de diferentes fuentes, habría habido ocasión de desprecio mutuo, o envidia, o disputas. ¿Y contra qué objetan los hombres perversos aquí? "La narración no parece creíble, ya que está en desacuerdo con la costumbre". Como si, de hecho, tal objeción tuviera más color que una planteada contra el modo habitual de producción de la humanidad, si esta última no se conoce por uso y experiencia. (146) Pero se oponen a que la costilla que fue tomada de Adán haya sido superflua o que su cuerpo haya sido mutilado por la ausencia de la costilla. A cualquiera de estos se les puede responder que descubran un gran absurdo. Sin embargo, si deberíamos decir que la costilla con la que él formaría otro cuerpo había sido preparada previamente por el Creador del mundo, no encuentro nada en esta respuesta que no esté de acuerdo con la Divina Providencia. Sin embargo, estoy más a favor de una conjetura diferente, a saber, que algo fue tomado de Adán, para que él pudiera abrazar, con mayor benevolencia, una parte de sí mismo. Perdió, por lo tanto, una de sus costillas; pero, en lugar de ello, se le otorgó una recompensa mucho más rica, ya que obtuvo un fiel asociado de la vida; porque ahora se veía a sí mismo, que antes había sido imperfecto, completo en su esposa. (147) Y en esto vemos un verdadero parecido de nuestra unión con el Hijo de Dios; porque se debilitó para poder tener miembros de su cuerpo dotados de fuerza. Mientras tanto, debe notarse que Adam había estado sumido en un sueño tan profundo que no sintió dolor; y, además, que ni la ruptura había sido violenta, ni se percibía ninguna necesidad de la costilla perdida, porque Dios llenó la vacuidad con carne, que su fuerza permaneció intacta; solo se eliminó la dureza del hueso. Moisés también usó la palabra construida, (148) para enseñarnos que en la persona de la mujer la raza humana estaba completa, lo que antes había sido como Un edificio recién comenzado. Otros refieren la expresión a la economía doméstica, como si Moisés dijera que entonces se instituyó un orden familiar legítimo, que no difiere ampliamente de la exposición anterior.