CAPÍTULO IV.

El apóstol los exhorta a atender las indicaciones que él

ya les había dado, para que supieran andar delante

de Dios, 1, 2.

Les da exhortaciones sobre la continencia, la castidad y la

fidelidad matrimonial , 3-8.

Habla acerca de su amor el uno al otro, y el amor a las

Iglesias de Cristo; y los exhorta a continuar y aumentar

ese amor, 9, 10.

Les aconseja observar una conducta inofensiva, cuidar sus

propios asuntos, hacer sus propios negocios y vivir honestamente , 11, 12

No tener dolor por los muertos, como personas que no tienen esperanza de

Resurrección; porque para los cristianos la resurrección de Cristo

es una prueba de la resurrección de sus seguidores , 13, 14.

Da una breve pero terrible descripción de la aparición de Cristo

para juzgar al mundo , 15.

NOTAS SOBRE EL CAP. IV.

 

verso 1 Tesalonicenses 4:1 _ Os rogamos, hermanos, y os exhortamos... Os damos las debidas instrucciones en las cosas celestiales, y os rogamos que atiendan nuestros consejos. El apóstol usó las súplicas más apremiantes; porque tenía un fuerte y afectuoso deseo de que esta Iglesia sobresaliera en toda justicia y verdadera santidad.

Agradar a Dios cada vez más... Dios no pone límites a las comunicaciones de su gracia y Espíritu a los que son fieles. Y así como no hay límites para las gracias , tampoco debería haberlos para el ejercicio de esas gracias. Ningún hombre puede jamás sentir que ama demasiado a Dios, o que ama demasiado al hombre por causa de Dios.

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