Versículo 30. Somos miembros de su cuerpo... Él ha participado de nuestra naturaleza, como nosotros hemos participado de la naturaleza de Adán . Y como él es la cabeza de la Iglesia y el Salvador de este cuerpo ; así nosotros, siendo miembros de la Iglesia, somos miembros de su cuerpo místico. Es decir, estamos unidos a él por un solo Espíritu en la más íntima intimidad, análoga a la que los miembros tienen con el cuerpo.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad