• Job 29:6

    cuando mis pasos se bañaban en leche, y la roca me vertía corrientes de aceite.

  • Job 29:7

    »Entonces yo iba al tribunal de la ciudad y alistaba mi asiento en la plaza.

  • Job 29:8

    Los jóvenes me veían y se hacían a un lado; los ancianos se levantaban y permanecían de pie.

  • Job 29:9

    Los magistrados detenían sus palabras y ponían la mano sobre su boca.

  • Job 29:10

    La voz de los nobles se apagaba y su lengua se pegaba a su paladar.

  • Job 29:11

    Cuando los oídos me oían, me llamaban: “¡Dichoso!”. Cuando los ojos me veían, daban testimonio en mi favor.

  • Job 29:12

    Porque yo libraba al pobre que clamaba y al huérfano que no tenía quien le ayudara.

Continúa después de la publicidad