• Marco 14:29

    Entonces Pedro le dijo: — Aunque todos sean escandalizados, yo no.

  • Marco 14:30

    Jesús le dijo: — De cierto te digo que hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, tú me negarás tres veces.

  • Marco 14:31

    Pero él le decía con mayor insistencia: — Aunque me sea necesario morir contigo, jamás te negaré. También todos decían lo mismo.

  • Marco 14:32

    Llegaron al lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: — Siéntense aquí mientras yo oro.

  • Marco 14:33

    Tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse.

  • Marco 14:34

    Y les dijo: — Mi alma está muy triste, hasta la muerte. Quédense aquí y velen.

  • Marco 14:35

    Pasando un poco adelante, se postraba en tierra y oraba que de ser posible, pasase de él aquella hora.

  • Marco 14:36

    Decía: — ¡Abba, Padre, todo es posible para ti! ¡Aparta de mí esta copa! Pero no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.

  • Marco 14:37

    Volvió y los halló durmiendo, y le dijo a Pedro: — Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una sola hora?

  • Marco 14:38

    Velen y oren, para que no entren en tentación. El espíritu, a la verdad, está dispuesto pero la carne es débil.

  • Marco 14:39

    De nuevo se apartó y oró diciendo las mismas palabras.

  • Marco 14:40

    Cuando vino otra vez, los halló durmiendo porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño. Y no sabían qué responderle.

  • Marco 14:41

    Volvió por tercera vez y les dijo: — ¿Todavía están durmiendo y descansando? Basta ya. La hora ha venido. He aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores.

  • Marco 14:42

    ¡Levántense, vamos! He aquí, está cerca el que me entrega.

  • Marco 14:43

    En seguida, mientras él aún hablaba, llegó Judas, uno de los doce, y con él una multitud con espadas y palos de parte de los principales sacerdotes, de los escribas y de los ancianos.

  • Marco 14:44

    El que lo entregaba les había dado señal diciendo: “Al que yo bese, ese es. Préndanlo y llévenlo con seguridad”.

  • Marco 14:45

    Cuando llegó, de inmediato se acercó a él y dijo: — ¡Rabí! Y le besó.

  • Marco 14:46

    Entonces ellos le echaron mano y lo prendieron;

  • Marco 14:47

    pero uno de los que estaban allí, sacando su espada, hirió al siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja.

  • Marco 14:48

    Jesús respondió y les dijo: — ¿Como contra un asaltante han salido con espadas y palos para prenderme?

  • Marco 14:49

    Cada día yo estaba delante de ustedes enseñando en el templo, y no me prendieron. Pero así es, para que se cumplan las Escrituras.

  • Marco 14:50

    Entonces todos los suyos lo abandonaron y huyeron.

  • Marco 14:51

    Pero cierto joven, habiendo cubierto su cuerpo desnudo con una sábana, lo seguía; y lo prendieron.

  • Marco 14:52

    Pero él, dejando la sábana, huyó desnudo.

  • Marco 14:53

    Llevaron a Jesús ante el sumo sacerdote; y se reunieron con él todos los principales sacerdotes, los ancianos y los escribas.

  • Marco 14:54

    Y Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote, y estaba sentado con los guardias y se calentaba ante el fuego.

  • Marco 14:55

    Los principales sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban testimonio contra Jesús para entregarlo a muerte, pero no lo hallaban.

  • Marco 14:56

    Porque muchos daban falso testimonio contra Jesús, pero sus testimonios no concordaban.

  • Marco 14:57

    Entonces se levantaron unos y dieron falso testimonio contra él diciendo:

  • Marco 14:58

    — Nosotros le oímos decir: “Yo derribaré este templo que ha sido hecho con manos, y en tres días edificaré otro hecho sin manos”.

  • Marco 14:59

    Pero ni aun así concordaba el testimonio de ellos.

  • Marco 14:60

    Entonces el sumo sacerdote se levantó en medio y le preguntó a Jesús diciendo: — ¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti?

  • Marco 14:61

    Pero él callaba y no respondió nada. Otra vez el sumo sacerdote le preguntó y le dijo: — ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?

  • Marco 14:62

    Jesús le dijo: — Yo soy. Y además, verán al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Poder y viniendo con las nubes del cielo.

  • Marco 14:63

    Entonces el sumo sacerdote rasgó su vestidura y dijo: — ¿Qué más necesidad tenemos de testigos?

  • Marco 14:64

    Ustedes han oído la blasfemia. ¿Qué les parece? Y todos ellos lo condenaron como reo de muerte.

  • Marco 14:65

    Algunos comenzaron a escupirle, a cubrirle la cara y a darle bofetadas diciendo: — ¡Profetiza! También los guardias lo recibieron a bofetadas.

  • Marco 14:66

    Estando Pedro abajo en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote.

  • Marco 14:67

    Cuando vio a Pedro calentándose, se fijó en él y le dijo: — ¡Tú también estabas con Jesús de Nazaret!

  • Marco 14:68

    Pero él negó diciendo: — No lo conozco, ni sé lo que dices. Y salió afuera a la entrada, y el gallo cantó.

  • Marco 14:69

    Cuando la criada lo vio, comenzó otra vez a decir a los que estaban allí: — Este es uno de ellos.

  • Marco 14:70

    Pero él negó otra vez. Poco después, los que estaban allí decían otra vez a Pedro: — Verdaderamente tú eres uno de ellos, porque eres galileo.

  • Marco 14:71

    Pero él comenzó a maldecir y a jurar: — ¡No conozco a este hombre de quien hablan!

  • Marco 14:72

    Y en seguida cantó el gallo por segunda vez; y Pedro se acordó de la palabra que Jesús le había dicho: “Antes que cante el gallo dos veces, me negarás tres veces”. Y pensando en esto, lloraba.

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