Por tanto, he aquí, yo, yo mismo, me olvidaré por completo de ti, y te abandonaré a ti y a la ciudad que te di a ti y a tus padres, y te echaré de mi presencia.

Ver. 39. Por tanto, he aquí, yo, yo mismo, te olvidaré por completo. ] I nunc ergo, lude pasquillis et putidis dicteriis, dice uno. Ve ahora, tú que crees que es bueno burlarse y burlarse de los ministros de Dios y de sus mensajes. Considera esta terrible denuncia y, por lo tanto, concibe correctamente la atrocidad de tu pecado; porque Dios no usa para matar moscas sobre la frente de los hombres con escarabajos, para amenazar con castigos severos por ofensas leves.

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