No seáis muchos maestros ; que no aspiren muchos a ser maestros o guías en religión; un pecado que siempre abunda donde los hombres tienen la idea de que una fe vacía sin los frutos de la obediencia es todo lo que se necesita para la salvación.

nosotros ; que ejercen el oficio de maestros.

La condenación mayor ; o, como margen, el juicio mayor. Seremos sometidos a una prueba más severa; y si fuere hallado en falta, a mayor castigo. Las concepciones correctas de la responsabilidad de los maestros y guías religiosos, de las dificultades de su trabajo, de la estricta cuenta que deben rendir a Dios y de la terrible ruina que les sobrevendrá a los que son infieles, tienden eficazmente a impedir aspiraciones impropias de poder en la Iglesia.

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