Si la obra de alguno fuere quemada, sufrirá pérdida; pero (8) él mismo será salvo; pero así como por fuego.

(8) Él no quita la esperanza de salvación a los constructores torpes y necios, que se aferran al fundamento, de los cuales eran aquellos retóricos, en lugar de los pastores de Corinto. Sin embargo, agrega una excepción, que no obstante deben sufrir esta prueba de su trabajo, y también soportar la pérdida de sus vanos trabajos.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad