Luego (1) catorce años después, subí de nuevo a Jerusalén con Bernabé, y me llevé también a Tito.

(1) Ahora muestra cómo está de acuerdo con los apóstoles, a quienes concede que consultó acerca de su Evangelio que enseñó entre los gentiles, catorce años después de su conversión. Y lo permitieron de tal manera, que no obligaron a circuncidarse a su compañero Tito, aunque algunos se atormentaron en esto, que traicionosamente lo acecharon, pero en vano. Tampoco agregaron la menor cantidad posible a la doctrina que había predicado, sino que le dieron a él y a Bernabé la diestra de comunión, y los reconocieron como apóstoles designados por el Señor para los gentiles.

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