(10) Por cuanto hemos oído, algunos que (k) salieron de nosotros, os han turbado con palabras, (l) subvirtiendo vuestras almas, diciendo: [Debéis] ser circuncidados y guardar la ley: a quienes dimos ningún mandamiento [tal]:

(10) El concilio de Jerusalén concluye que los que perturban las conciencias de los hombres son los que nos enseñan a buscar la salvación por cualquier otro medio que no sea solo en Cristo, aprehendidos por la fe, sin importar de dónde vengan, y quienquiera que pretendan ser el autor de su vocación.

(k) De nuestra congregación.

(l) Un tipo de discurso tomado de aquellos que derriban lo que fue construido: y es una metáfora muy común en las Escrituras, decir "la Iglesia está construida", porque "la Iglesia está plantada y establecida".

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