Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció porque le dijo por tercera vez: ¿Me amas? Y él le dijo: Señor, tú sabes todas las cosas; sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

(b) Era apropiado que el que lo había negado tres veces lo confesara tres veces, de modo que Pedro no pudiera dudar del perdón de su grave pecado, ni de que fuera restaurado al oficio del apostolado.

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