• Isaías 32:9

    Oh mujeres indolentes, levántense; oigan mi voz. Oh hijas confiadas, escuchen mi palabra:

  • Isaías 32:10

    Dentro de poco más de un año se estremecerán, oh confiadas; porque la vendimia fallará, y la cosecha no vendrá.

  • Isaías 32:11

    Tiemblen, oh indolentes; estremézcanse, oh confiadas. Despójense, desnúdense; ciñan con cilicio sus caderas.

  • Isaías 32:12

    Golpéense el pecho por los campos agradables, por la vid fecunda.

  • Isaías 32:13

    Sobre la tierra de mi pueblo brotarán espinos y cardos, sobre las casas donde hay regocijo en la ciudad alegre.

  • Isaías 32:14

    Porque el palacio ha quedado abandonado, y ha cesado el bullicio de la ciudad. La colina y la torre del centinela se han convertido en lugares arrasados para siempre, lugares de retozo para los asnos monteses y prados para los rebaños.

  • Isaías 32:15

    Cuando sobre nosotros sea derramado el Espíritu de lo alto, y el desierto se transforme en un campo fértil, y el campo fértil sea considerado bosque,

  • Isaías 32:16

    entonces habitará el derecho en el desierto, y la justicia se establecerá en el campo fértil.

  • Isaías 32:17

    El efecto de la justicia será paz; el resultado de la justicia será tranquilidad y seguridad para siempre.

  • Isaías 32:18

    Mi pueblo habitará en una morada de paz, en habitaciones seguras y en frescos lugares de reposo.

  • Isaías 32:19

    Aunque el bosque caiga por completo, y la ciudad sea totalmente abatida,

  • Isaías 32:20

    dichosos ustedes los que siembran junto a todas las aguas, los que meten en los campos los cascos del buey y del asno.

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