• Isaías 63:1

    — ¿Quién es este que viene de Edom, de Bosra, vestido con vestiduras brillantes? ¿Quién es este de ropa esplendorosa, que marchac en la grandeza de su poder? — Soy yo, que hablo en justicia, grande para salvar.

  • Isaías 63:2

    — ¿Por qué está enrojecida tu ropa, y tus vestiduras están como las del que ha pisado en el lagar?

  • Isaías 63:3

    — He pisado el lagar yo solo. De los pueblos nadie estuvo conmigo. Los he pisado con mi furor, y los he hollado con mi ira. La sangre de ellos salpicó mis vestiduras, y manché toda mi ropa.

  • Isaías 63:4

    Porque el día de la venganza ha estado en mi corazón, y el año de mi redención ha llegado.

  • Isaías 63:5

    Yo miré, y no había quien ayudara. Me asombré de que no hubiera quien apoyara. Entonces mi propio brazo me salvó; y mi ira, ella me sostuvo.

  • Isaías 63:6

    Con mi furor pisoteé a los pueblos; los embriagué con mi ira y derramé su sangre por tierra.

  • Isaías 63:7

    Las misericordias del SEÑOR recordaré, y las alabanzas del SEÑOR, conforme a todo lo que el SEÑOR nos ha recompensado, y a su gran bondad para con la casa de Israel. Él nos ha recompensado según su misericordia y su gran compasión.

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