• Job 29:7

    »Entonces yo iba al tribunal de la ciudad y alistaba mi asiento en la plaza.

  • Job 29:8

    Los jóvenes me veían y se hacían a un lado; los ancianos se levantaban y permanecían de pie.

  • Job 29:9

    Los magistrados detenían sus palabras y ponían la mano sobre su boca.

  • Job 29:10

    La voz de los nobles se apagaba y su lengua se pegaba a su paladar.

  • Job 29:11

    Cuando los oídos me oían, me llamaban: “¡Dichoso!”. Cuando los ojos me veían, daban testimonio en mi favor.

  • Job 29:12

    Porque yo libraba al pobre que clamaba y al huérfano que no tenía quien le ayudara.

  • Job 29:13

    La bendición del moribundo caía sobre mí, y yo daba alegría al corazón de la viuda.

  • Job 29:14

    Yo me vestía de rectitud, y ella me vestía a mí; como manto y turbante era mi justicia.

  • Job 29:15

    »Yo era ojos para el ciego y pies para el cojo.

  • Job 29:16

    Era un padre para los necesitados, e investigaba la causa que no conocía.

  • Job 29:17

    Yo rompía las quijadas del inicuo, y de sus dientes arrancaba la presa.

  • Job 29:18

    »Yo me decía: “En mi nido expiraré, y multiplicaré mis días como la arena”.

  • Job 29:19

    Mi raíz alcanzaba hasta las aguas, y de noche el rocío se posaba en mis ramas.

  • Job 29:20

    Mi honra se mantenía nueva en mí, y mi arco se renovaba en mi mano.

  • Job 29:21

    »Ellos me escuchaban y esperaban; ante mi consejo guardaban silencio.

  • Job 29:22

    Después de mi palabra no volvían a hablar, y mi discurso destilaba sobre ellos.

  • Job 29:23

    Me esperaban como a la lluvia, y abrían su boca como a la lluvia tardía.

  • Job 29:24

    Cuando me reía con ellos, ¡no lo creían! No dejaban decaer la luz de mi rostro.

  • Job 29:25

    Yo escogía el camino para ellos y me sentaba como su jefe. Yo vivía como un rey que está en medio de sus tropas, como el que consuela a los que están de duelo.

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