Un aguijón de mi carne, [1] un ángel, o un mensajero de Satanás, para abofetearme. La palabra latina significa cualquier cosa que pinche o pique, la palabra griega un palo afilado o pálido: habla por metáfora, como también cuando dice que me abofetee; es decir, causando grandes problemas o dolor. Algunos entienden por ello un violento dolor de cabeza o dolor, o moquillo en el cuerpo. San Agustín menciona esta opinión, y no la rechaza, en el Salmo xcviii.

Tomás. 4. p. 1069 .; en el Salmo cxxx. pag. 1465. San Jerónimo también habla de ello en el cap. iv. ad Galatas, tom. 4. p. 274. Ed. Ben. Pero San Juan Crisóstomo, por aguijón, y el ángel de Satanás, comprende la oposición que encontró San Pablo de sus enemigos, y los del evangelio; como Satanás significa un adversario. Otros entienden las molestas tentaciones de la carne, los pensamientos y las representaciones inmodestas, sugeridas por el diablo y permitidas por Dios Todopoderoso para su mayor bien.

--- Tres veces supliqué al Señor. Es decir, muchas veces, ser liberado de él, pero recibí solo esta respuesta de Dios, que su gracia fue suficiente para preservarme de consentir en pecar. Y ese poder y fuerza en la virtud deben aumentar y perfeccionarse en la debilidad y en las tentaciones cuando se les resiste. San Agustín parece favorecer esta exposición, en el Salmo lviii. Conc. 2. p. 573.

San Jerónimo, en sus cartas a Eustochium, a Demetrias y a Rusticus, el monje. Y es la opinión de San Gregorio, lib. 23. moral. Tomás. 1. p. 747. y de muchos otros. (Witham) --- Si hubiera algún peligro de orgullo por sus revelaciones, las sugestiones viles y sucias del enemigo de las almas deben causarle humillaciones, y hacerlo sonrojar. Pero estos deben sobrellevarse con sumisión a la voluntad de Dios, porque su poder es más evidente para apoyar al hombre en las pruebas más grandes que para liberarlo de los ataques.

--- El poder se perfecciona. La fuerza y ​​el poder de Dios resplandecen más perfectamente en nuestra debilidad y enfermedad; cuanto más débiles somos de nosotros mismos, más ilustre es su gracia al apoyarnos y darnos la victoria en todas las pruebas y conflictos. (Challoner) --- Cuando estoy débil. Cuanto más sufro por Cristo, más percibo los efectos de su gracia todopoderosa, que me sostiene, ilumina y fortalece: más también se manifiestan en mí la gloria y el poder de Dios.

Los mismos paganos no ignoraban que la calamidad era el terreno en el que la virtud suele crecer hasta la perfección. Calamitas virtutis occasio est. (Séneca) --- Optimos nos esse dum infirmi sumus. (Plin. Vii. Ep. 26.)

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