Mi bautismo sólo está calculado para llevarte a una vida penitencial y no para darte verdadera justicia; pero el que viene después de mí, es más fuerte que yo, y cuyo calzado no soy digno de llevar: (era costumbre con el esclavo asistente llevar un cambio de zapatos para su amo) él os bautizará en el Espíritu Santo, y en el fuego de su divina caridad, que infundirá en vuestros corazones para purificaros de todos vuestros pecados.

(Biblia de Vence) --- Aquí San Juan insinúa tácitamente la divinidad de Jesucristo. Él reconoce su indignidad, y es esta su humildad lo que lo hace más aceptable a Dios: "¿Debo ser bautizado por ti, y tú vienes a mí?" (Tirinus) --- Cuyos zapatos no soy digno de llevar. En San Marcos, (cap. I. 7.) y en San Lucas, (iii. 21.) leemos, la correa de cuyos zapatos.

. No soy digno de desatar. El sentido es el mismo, y San Juan podría usar ambas expresiones. Lo que quiere decir es que no era digno de hacerle el menor o menor servicio. --- Él os bautizará en, o con el Espíritu Santo, es decir, por su bautismo, os dará la remisión de vuestros pecados, y las gracias del Espíritu Santo, representadas también por fuego, que pueden aludir a la venida de el Espíritu Santo en Pentecostés, en forma de lenguas ardientes. (Witham)

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