pero sobre todas las cosas ... no juréis, etc. Esta ferviente amonestación es contra todo tipo de juramentos en la conversación común (no contra los juramentos hechos en ocasiones justas y necesarias) y en las mismas palabras, como nuestro bendito Salvador advirtió a todas las personas contra este pecado de jurar. (Mateo, cap. V.) ¿Cuán inexplicablemente se desprecia este mandamiento de Dios? Y qué terrible cuenta se impondrá algún día por tantos juramentos, maldiciones y blasfemias, que ahora son tan comunes, que podríamos más bien maravillarnos de la paciencia de Dios y de que castigos ya ejemplares no hayan caído sobre ciudades y reinos enteros por esta continua profanación del santo nombre de Dios? (Witham) --- Santiago aquí repite los mandatos de nuestro Salvador, de no jurar en absoluto. (Mateo v. 34.) Vea las anotaciones en ese lugar.

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