Versículo 21. No podéis beber la copa del Señor... En vano vosotros, que frecuentáis estas fiestas de ídolos, profesáis la religión de Cristo, y conmemoráis su muerte y pasión en la sagrada eucaristía; porque no podéis tener esa comunión con Cristo que implica esta ordenanza, mientras sois partícipes de la mesa de los demonios. Que los gentiles, en sus sacrificios, se alimentaban de las bestias sacrificadas, y comían pan y bebían vino en honor de sus dioses, es suficientemente claro a partir de varios relatos. Ver mi Discurso sobre la Sagrada Eucaristía , donde se producen muchos ejemplos. Lo siguiente de Virgilio, AEn. viii, verso 179-273, es prueba en punto: -

Tum lecti juvenes certatim araeque sacerdos

Viscera tosta ferunt taurorum, onerantque canistris

Dona laboratae Cereris, bachumque ministrante.

Vescitur AEneas simul et Trojana juventus

Perpetui tergo bovis et lustralibus extis.-----

Quare agite, oh juvenes, tantarum in munere laudum,

Cingite fronde comas, et pocula porgite dextris,

Communemque vocate Deum, et date vina volentes.

 

Los panes se servían en botes; el vino

en tazones; los sacerdotes renovaron los ritos divinos:

Las entrañas asadas son su comida, y el lomo continuo de la ternera

Vosotros jóvenes belicosos, vuestras cabezas con corona de guirnaldas,

Llena las copas con un torrente chispeante,

Y con profundas corrientes de aire invoquemos a nuestro dios común.

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