Pero amen a sus enemigos, hagan el bien y presten, (h) sin esperar nada más; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malos.

(h) Cuando preste, hágalo solo para beneficiarse y complacer con ello, y no con la esperanza de volver a recibir el principal.

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