(16) Porque si por la ofensa de uno reinó la muerte, por uno; mucho más los que reciben abundancia de gracia y del don de la justicia reinarán en vida por uno, Jesucristo.)

(16) La tercera diferencia es que la justicia de Cristo, siendo imputada a nosotros por gracia, tiene mayor poder para traer vida, que la ofensa de Adán para condenar su posteridad a muerte.

(u) Sean partícipes de la vida verdadera y eterna.

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