No te niegues - Por incredulidad. Aquel que habla ... Y cuyo hablar, incluso ahora, es el preludio de la escena final. La misma voz que habló tanto por la ley como por el evangelio, cuando se oye desde el cielo, hará temblar el cielo y la tierra. Porque si no escaparon, su venganza. Mucho más no haremos nosotros, los que nos volvemos del que habla del cielo, es decir, el que vino del cielo para hablarnos.

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