El cargo a los enviados etíopes, junto con una descripción poética de la tierra y la gente. La tendencia del mundo antiguo a idealizar a los etíopes es familiar para los estudiantes de literatura clásica. Para los griegos eran los "etíopes irreprensibles" (Homero), "los más altos y hermosos de todos los hombres" (Herodoto). Isaías parece haber quedado impresionado por el hermoso físico de los embajadores, y tal vez fue su narración lo que proporcionó a su vívida imaginación los detalles pintorescos que se amontonan en estos tres versículos.

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