12-16 El apóstol no se sintió defraudado con respecto a ellos, lo que le comunicó a Tito; y pudo declarar con alegría la confianza que tenía en ellos para el tiempo venidero. Aquí vemos los deberes de un pastor y de su rebaño; este último debe aligerar los problemas del oficio pastoral, por medio del respeto y la obediencia; el primero hace la debida retribución por su cuidado de ellos, y abriga al rebaño con testimonios de satisfacción, alegría y ternura.

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