Adán a Moisés

En términos generales, el contraste es:

Adán: pecado, muerte;

Cristo: justicia, vida.

Adán arrastró a su ruina la vieja creación (Romanos 8:19) de la que era señor y cabeza. Cristo lleva a la unidad moral con Dios y a la vida eterna, la nueva creación de la que es Señor y Cabeza. (Efesios 1:22); (Efesios 1:23). Incluso la creación animal y material, maldita por causa del hombre, (Génesis 3:17) será liberada por Cristo. (Isaías 11:6); (Romanos 8:19).

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