La constancia de Pedro y Juan sorprendió mucho al concilio. Admiraron su conocimiento de las Escrituras, viéndolos hombres sin conocimientos ni letras, [2] y (como se les llama idiotas) no pudieron encontrar cómo contradecir el hecho, el hombre que fue sanado, estando allí presente. (Witham) --- Aquí, con el pueblo judío, puedes admirar la constancia, sabiduría y erudición de los apóstoles, después de la venida del Espíritu Santo, quienes, antes de ese evento, eran hombres sencillos, iletrados y temerosos. Ver ver. 19; y nuevamente, Cap. v. 29.

[BIBLIOGRAFÍA]

Sine littis, griego: agrammateis. Idiotæ, griego: idiotai, plebeii.

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