Epístola de Ignacio a los Romanos "Porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas"[21].

Clemente de Alejandría El Instructor Libro III

Pero a nosotros la Palabra nos manda "no mirar las cosas que se ven, sino las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas"[15].

Clemente de Alejandría ¿Quién es el hombre rico que se salvará?

Con tal persecución, si tenéis riquezas mundanas, si tenéis hermanos aliados por sangre y otras prendas, abandonad toda riqueza de éstos que lleva al mal; procúrate la paz, libérate de persecuciones prolongadas; vuélvete de ellos al Evangelio; escoge ante todos al Salvador y Abogado y Paráclito de tu alma, el Príncipe de la vida. “Porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”[32].

Orígenes de Principios Libro II

Porque sabemos que si nuestra casa terrenal de este tabernáculo se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos”[26].

Orígenes de Principios Libro III

Puesto que, pues, "las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas"[412].

Orígenes Contra Celso Libro VI "Y sin embargo, en verdad, si tenemos en cuenta las palabras, "Mirando no las cosas que se ven, sino las cosas que no se ven; "[304]

Extractos de Teodoto

y los bienes corporales y exteriores son temporales; "pero las cosas que no se ven son eternas"[24].

Comentario de Orígenes sobre Mateo Libro XIII

Porque nos aborreció desde el tiempo en que ya no miramos las cosas que se ven, sino las que no se ven,[132]

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