Deuteronomio 28:1-68

1 “Y sucederá que si escuchas diligentemente la voz del SEÑOR tu Dios, procurando poner por obra todos sus mandamientos que yo te mando hoy, también el SEÑOR tu Dios te enaltecerá sobre todas las naciones de la tierra.

2 Cuando obedezcas la voz del SEÑOR tu Dios, vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán:

3 “Bendito serás en la ciudad, y bendito en el campo.

4 “Benditos serán el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra y el fruto de tu ganado, la cría de tus vacas y el aumento de tus ovejas.

5 “Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.

6 “Bendito serás al entrar, y bendito al salir.

7 “El SEÑOR hará que tus enemigos que se levanten contra ti sean derrotados delante de ti. Por un camino saldrán hacia ti, y por siete caminos huirán de ti.

8 “El SEÑOR mandará bendición a tus graneros y a todo lo que emprenda tu mano. Él te bendecirá en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da.

9 Si guardas los mandamientos del SEÑOR tu Dios y andas en sus caminos, el SEÑOR te confirmará como pueblo santo suyo, como te ha jurado.

10 Todos los pueblos de la tierra verán que eres llamado por el nombre del SEÑOR, y te temerán.

11 “El SEÑOR hará que sobreabundes en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tus animales y en el fruto de tu campo, en la tierra que el SEÑOR juró a tus padres que te daría.

12 Él te abrirá su buen tesoro, los cielos, para dar lluvia a tu tierra en su tiempo y para bendecir toda la obra de tus manos. Tú darás prestado a muchas naciones, pero tú no pedirás prestado.

13 “Si obedeces los mandamientos del SEÑOR tu Dios que yo te mando hoy para que los guardes y cumplas, el SEÑOR te pondrá como cabeza y no como cola. Estarás encima, nunca debajo.

14 “No se aparten de todas las palabras que yo les mando hoy ni a la derecha ni a la izquierda, para ir tras otros dioses a fin de rendirles culto.

15 “Pero si no escuchas la voz del SEÑOR tu Dios a fin de procurar poner por obra todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te mando hoy, todas estas maldiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán:

16 “Maldito serás en la ciudad, y maldito en el campo.

17 “Malditas serán tu canasta y tu artesa de amasar.

18 “Malditos serán el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas y el aumento de tus ovejas.

19 “Maldito serás al entrar, y maldito al salir.

20 “El SEÑOR enviará contra ti maldición, turbación y reprensión en todo lo que emprenda tu mano, hasta que seas destruido y perezcas rápidamente a causa de la maldad de tus hechos, por los cuales me habrás abandonado.

21 “El SEÑOR hará que se te pegue la peste hasta acabar contigo en la tierra a la cual entras para tomarla en posesión.

22 El SEÑOR te herirá con tisis, con fiebre, con inflamación, con calor sofocante, con sequía, con tizón y con hongos, los cuales te perseguirán hasta que perezcas.

23 Tus cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti será de hierro.

24 En lugar de lluvia el SEÑOR dará a tu tierra polvo y ceniza, los cuales descenderán del cielo sobre ti hasta que perezcas.

25 “El SEÑOR hará que seas derrotado delante de tus enemigos. Por un camino saldrás hacia ellos, y por siete caminos huirás de ellos. Así serás objeto de horror para todos los reinos de la tierra.

26 Tu cadáver servirá de comida a todas las aves del cielo y a los animales de la tierra, y no habrá quien los espante.

27 “El SEÑOR te afligirá con sarpullido de Egipto, con tumores, con sarna y con comezón, de los que no puedas ser sanado.

28 “El SEÑOR te afligirá con locura, con ceguera y con confusión de la mente.

29 Palparás al mediodía, como palpa el ciego en la oscuridad, y no tendrás éxito en tus caminos. Todos los días serás oprimido y robado, sin que haya quien te libre.

30 Te desposarás con una mujer, y otro hombre dormirá con ella. Edificarás una casa, y no la habitarás. Plantarás una viña, y no la vendimiarás.

31 Tu buey será matado ante tus ojos, pero no comerás de él. Tu asno será arrebatado delante de ti, y no te será devuelto. Tus ovejas serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate.

32 Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo. Tus ojos lo verán y se desesperarán por ellos todo el día, pero tu mano no podrá hacer nada.

33 El fruto de tu tierra y de toda tu labor lo comerá un pueblo que no has conocido. Serás oprimido y quebrantado todos los días,

34 y enloquecerás a causa de lo que verán tus ojos.

35 “El SEÑOR te afligirá con úlcera maligna en las rodillas y en las piernas, y desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser sanado.

36 “El SEÑOR te llevará a ti, y a tu rey que hayas establecido sobre ti, a una nación que ni tú ni tus padres han conocido. Allá rendirás culto a otros dioses de madera y de piedra.

37 Serás objeto de horror y servirás de refrán y de hazmerreír a todos los pueblos a los cuales te lleve el SEÑOR.

38 “Llevarás mucha semilla al campo, pero cosecharás poco; porque la langosta la consumirá.

39 Plantarás viñas y las cuidarás, pero no recogerás uvas ni beberás vino; porque el gusano se las comerá.

40 Tendrás olivos por todo tu territorio, pero no te ungirás con aceite; porque tus olivas se caerán.

41 Engendrarás hijos e hijas, pero no serán para ti; porque serán llevados cautivos.

42 La langosta tomará posesión de toda tu arboleda y del fruto de tu tierra.

43 El forastero que habite en medio de ti subirá cada vez más alto que tú, pero tú descenderás cada vez más bajo.

44 Él podrá prestarte a ti, pero tú no podrás prestarle a él. Él será la cabeza, y tú serás la cola.

45 Sobre ti vendrán todas estas maldiciones. Te perseguirán y te alcanzarán hasta que perezcas, porque no habrás escuchado la voz del SEÑOR tu Dios, a fin de guardar los mandamientos y los estatutos que él te ha mandado.

46 Y serán en ti señal y prodigio, y también en tu descendencia, para siempre.

47 “Por no haber servido al SEÑOR tu Dios con alegría y gozo de corazón por la abundancia de todo,

48 servirás a tus enemigos que el SEÑOR enviará contra ti, en medio del hambre, de la sed, de la desnudez y de la falta de todas las cosas. Él pondrá sobre tu cuello un yugo de hierro, hasta destruirte.

49 El SEÑOR traerá, desde el extremo de la tierra, una nación lejana que se abalanzará sobre ti como el águila, una nación cuyo idioma no entiendas,

50 gente de aspecto fiero, que no respetará al anciano ni tendrá compasión del niño.

51 Comerá el fruto de tus animales y el fruto de tu tierra hasta que tú perezcas. No dejará para ti el grano ni el vino nuevo ni el aceite ni la cría de tus vacas ni el aumento de tus ovejas, hasta destruirte.

52 “Él te asediará en todas tus ciudades, hasta que en toda tu tierra caigan tus murallas altas y fortificadas en las cuales confías. Él te asediará en todas tus ciudades y en toda la tierra que el SEÑOR tu Dios te haya dado.

53 En el asedio y en la angustia con que te angustiará tu enemigo, comerás el fruto de tu vientre: la carne de tus hijos y de tus hijas que el SEÑOR tu Dios te haya dado.

54 Aun el hombre más tierno y acostumbrado a los deleites en medio de ti mirará malévolamente a su hermano, a su amada mujer y al resto de sus hijos que queden,

55 para no compartir con ninguno de ellos la carne de sus hijos que él se comerá. Porque nada le habrá quedado, debido al asedio y a la angustia con que te angustiará tu enemigo en todas tus ciudades.

56 También la mujer más tierna y acostumbrada a los deleites en medio de ti, que nunca probó asentar la planta de su pie sobre el suelo a causa de su delicadeza y de su ternura, mirará malévolamente a su amado marido, a su hijo y a su hija.

57 Hasta la placenta que sale de entre sus piernas, y los hijos que dé a luz, se los comerá a escondidas, debido a que faltará todo por causa del asedio y la angustia con que tu enemigo te oprimirá en tus ciudades.

58 “Si no cuidas de poner por obra todas las palabras de esta ley, escritas en este libro, temiendo este nombre grande y temible, el SEÑOR tu Dios,

59 entonces aumentará el SEÑOR asombrosamente tus plagas y las plagas de tus descendientes, plagas graves y crónicas, enfermedades malignas y crónicas.

60 Él traerá contra ti todas las enfermedades de Egipto, de las cuales tuviste miedo, y se te pegarán.

61 El SEÑOR también enviará sobre ti todas las enfermedades y todas las plagas que no están mencionadas en el libro de esta ley, hasta que seas destruido.

62 Y después de haber sido tan numerosos como las estrellas del cielo, quedarán pocos en número, porque no habrás obedecido la voz del SEÑOR tu Dios.

63 “Y sucederá que como el SEÑOR se gozó en ustedes para hacerles el bien y para multiplicarlos, así se gozará en ustedes para arruinarlos y destruirlos. Serán arrancados de la tierra en la cual entran para tomarla en posesión.

64 El SEÑOR te esparcirá entre todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de la tierra. Allí rendirán culto a otros dioses, de madera y de piedra, que ni tú ni tus padres han conocido.

65 Y entre aquellas naciones no tendrás tranquilidad ni habrá reposo para la planta de tu pie. Allí te dará el SEÑOR corazón tembloroso, decaimiento de ojos y desesperación del alma.

66 Vivirás en constante suspenso; estarás temeroso de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida.

67 Debido a lo que temerá tu corazón y por lo que verán tus ojos, dirás por la mañana: ‘¡Oh, si fuera de noche!’. Y dirás por la noche: ‘¡Oh, si fuera de mañana!’.

68 Y el SEÑOR te hará volver a Egipto en navíos, por el camino del cual yo te había dicho: ‘¡Nunca más volverán a verlo!’. Allí ustedes se ofrecerán en venta como esclavos y esclavas a sus enemigos, y no habrá quien los compre”.

EXPOSICIÓN

LA BENDICIÓN Y LA MALDICIÓN. Después de haber ordenado las proclamaciones de la bendición y la maldición al entrar en posesión de Canaán, Moisés, para impresionar en las mentes de las personas tanto la bendición como la maldición, procede a dilatarse sobre ambas, insistiendo especialmente en la última. como lo que la gente más necesitaba haberles traído a casa. A medida que avanza, el lenguaje de la terrible denuncia pasa al de no menos terrible predicción, en el que las calamidades que deben surgir sobre la nación debido a su apostasía y rebelión se predicen clara y puntualmente.

Deuteronomio 28:1

La bendición. La condición sine qua non de todo disfrute de la generosidad divina era la obediencia de la gente a la palabra y la Ley de Jehová su Dios. Con esto, la bendición vendría sobre ellos ricos y completos, y cumpliría con ellos (cf. Deuteronomio 28:2, Deuteronomio 28:9, Deuteronomio 28:13, Deuteronomio 28:14).

Deuteronomio 28:2

Las bendiciones a punto de ser especificadas se representan como personificadas, como agencias reales que llegan a sus objetos y las siguen a lo largo de su camino.

Deuteronomio 28:3

La plenitud de la bendición en todas las relaciones de la vida, externas e internas, se presenta en seis detalles, cada uno introducido por la palabra "bendecido". Israel debe ser bendecido en la casa y en el campo, en el fruto del cuerpo, en la producción de la tierra y el aumento de la manada y el rebaño, en la tienda y en el uso de lo que la naturaleza proporciona, en todas sus empresas. , ya sea en paz o en guerra, en casa o en el extranjero. Cesta y tu tienda; más bien, canasta y amasador (ver Éxodo 8:3; Éxodo 12:34); "la canasta" que representa la tienda en la que se colocaron los frutos de la tierra, el "amasador", el uso de estos para el suministro de las necesidades diarias (Deuteronomio 28:6; cf. Números 27:17; Salmo 121:8).

Deuteronomio 28:8

El efecto de la bendición debe verse, no solo en la supremacía de Israel sobre toda oposición, sino en la abundancia de sus posesiones, en el éxito de sus empresas y en el respeto en el que deben ser mantenidas por todas las naciones. Almacenes. La palabra hebrea (אֲסָמִים), que aparece solo aquí y en Proverbios 3:10, se representa correctamente. Proviene de una raíz que significa colocar.

Deuteronomio 28:9

El Señor los establecería como un pueblo santo para sí mismo, en cuya bendita condición, todos verían que en verdad eran su pueblo, favorecidos por él.

Deuteronomio 28:10

Eres llamado por el nombre del Señor; más bien, el Nombre de Jehová te invocó. El Nombre de Dios es Dios mismo según lo revelado; y este Nombre es invocado o nombrado por los hombres cuando son adoptados por él, hechos enteramente suyos y transformados a su semejanza. Esta bendición que Israel disfrutó como nación: "La suya fue la adopción y la gloria" (Romanos 9:4), pero era solo de ellos en símbolo y en sombra (Hebreos 10:1); la realidad pertenece solo al Israel espiritual, y esto llegó a los hombres en toda su plenitud cuando el que es "la imagen del Dios invisible" apareció y estableció su tienda entre los hombres, llena de gracia y verdad (Juan 1:12, Juan 1:14).

Deuteronomio 28:11

El Señor te hará abundante en bienes; literalmente te hará abundar para siempre; es decir, no solo te dará abundancia, sino que hará que redunde en tu felicidad.

Deuteronomio 28:12

Su buen tesoro; equivalente a su tesoro, es decir, el cielo, de donde debe derramarse bendición sobre ellos (cf. Deuteronomio 11:14; Le Deuteronomio 26:4, Deuteronomio 26:5). Él fructificaría tanto su tierra, y bendeciría tanto su trabajo en cultivarla, que se volverían ricos y podrían prestar a otras naciones, y no necesitarían pedir prestado.

Deuteronomio 28:13

Deben ser manifiestamente superiores a otras naciones, encabezándolos y estando por encima de ellos, su líder y no su sujeto o seguidor (cf. Isaías 9:13). Tenga en cuenta el contraste en Deuteronomio 28:43, Deuteronomio 28:44.

Deuteronomio 28:14

(Cf. Deuteronomio 5:29; Deuteronomio 11:28.) Moisés termina tal como comenzó, recordándoles que la condición para disfrutar de la bendición era la obediencia a la Ley Divina y la firme adhesión a la ley. curso en el que fueron llamados a caminar.

Deuteronomio 28:15-5

El curso. En caso de desobediencia y apostasía, no solo se retendría la bendición, sino que descendería una maldición, devastadora, destructiva y ruinosa. Como la bendición se estableció en seis anuncios (Deuteronomio 28:3), la maldición se proclama en forma y número correspondiente (Deuteronomio 28:16-5). La maldición aparece así como la contrapartida exacta de la bendición. Las diferentes formas en las que debería estallar la maldición amenazada se detallan en cinco grupos.

Deuteronomio 28:20-5

Primer grupo. La maldición debería caer sobre ellos en varias formas de maldad, llenándolos de terror y consternación, y amenazándolos con la ruina total (cf. Malaquías 2:2).

Deuteronomio 28:20

Vejación; más bien consternación; La confusión mortal con la que Dios confunde a sus enemigos. La misma palabra se usa en Deuteronomio 7:23; 1 Samuel 14:20. Reprensión; más bien amenazante.

Deuteronomio 28:21, Deuteronomio 28:22

Las visitas aflictivas aquí nombradas son tales como destruir la vida; pero el carácter distintivo de cada uno no es fácil de definir exactamente. La peste es probablemente un término genérico para cualquier epidemia fatal. En la LXX. generalmente está representado por la palabra general Odoacro, muerte. Consumo; literalmente, desperdiciando; La designación de cualquier especie de tabes o marasmo. Fiebre (דַּלֶּקֶת, de דָּלַק, ser reseca, brillar); inflamación (חַחְתֻר, de חָרַר, quemar); fiebre ardiente (קַדַּחַת, de קָדַח, encender): diferentes especies de pirexia, cuya distinción no se ha determinado. La espada. En lugar de חֶרֶב, la espada, la Vulgata, el árabe y el samaritano adoptan la lectura חֹרֶב, calor, sequía (Génesis 31:40); pero todas las otras versiones apoyan la lectura del texto recibido, y no hay ninguna razón por la cual deba apartarse, más especialmente porque la sequía se ve amenazada en el verso que sigue. Explosión y con moho; enfermedades que atacan el grano (Amós 4:9); el primero (שִׁדָּפוֹן, de שָׁדַּף, quemar, quemar) un marchitamiento o chamuscado de las orejas causado por el viento del este (Génesis 41:23); este último (יֵרָקוֹן, de יָרַק, para ser amarillento) el efecto producido por un viento caliente, que vuelve amarillas las orejas, de modo que se vuelven improductivas.

Deuteronomio 28:23, Deuteronomio 28:24

La sequía terrible es un héroe amenazado; no debe llover (cf. Le Deuteronomio 26:19); pero en su lugar, el polvo, tanto ligero como pesado y pesado como la arena, debería caer sobre ellos. La alusión es probablemente a esas nubes de polvo y arena que a menudo llenan el aire en Palestina, cuando el calor es intenso y no ha llovido durante una temporada; el viento se convierte en un vehemente sirocco, y el aire se llena de arena y polvo, y es como el calor resplandeciente en la boca de un horno (Robinson, 'Bib. Res.,' 2: 123; Thomson, 'Land and the Libro, '2.311).

Deuteronomio 28:25, Deuteronomio 28:26

La derrota absoluta en la batalla (lo contrario de la bendición prometida, Deuteronomio 28:7) y la dispersión entre las naciones están amenazadas, con la mayor indignidad hacia aquellos que fueron asesinados, en sus cuerpos sin ser enterrados para ser devorados por las aves. de presas y bestias salvajes (cf. 1 Reyes 14:11; Salmo 79:2; Jeremias 7:33; Jeremias 16:4, etc.). Será removido en todos los reinos de la tierra; literalmente, será un vaivén de todos los reinos, etc .; "una pelota para que jueguen todos los reinos" (Schultz; cf. 2 Crónicas 29:8; Jeremias 15:4; Jeremias 24:9; Jeremias 29:18, etc.).

Deuteronomio 28:27-5

Segundo grupo El Señor debería afligirlos con varias enfermedades repugnantes, irritarlos con calamidades humillantes y mortificantes, y entregarlos para ser saqueados y oprimidos por sus enemigos.

Deuteronomio 28:27

Botch de Egipto; la forma de lepra peculiar de Egipto (Éxodo 9:9, etc.), elefantiasis, "AEgypti peculiare malum" (Plinio, 'Nat. Hist.,' 26.1-5). Emerods; tumores, probablemente montones (cf. 1 Samuel 5:1.). Costra; probablemente algún tipo de escorbuto maligno. Picar; De esto hay varios tipos comunes en Egipto y Siria.

Deuteronomio 28:28, Deuteronomio 28:29

Además de las dolencias corporales, deberían aparecer enfermedades mentales: demencia, incapacidad, confusión mental, de modo que incluso a mediodía deben tantear como tantea un ciego, es decir, en las circunstancias más favorables no deberían poder encontrar el camino correcto. golpear en el curso correcto y seguro. Es de ceguera mental que la palabra se usa aquí (cf. Isaías 42:19; Lamentaciones 4:14; Sofonías 1:17; Romanos 11:25; 2 Corintios 4:4). Manosearás (cf. Isaías 59:10). Afligido así en cuerpo y mente, su estado debería ser uno de opresión y calamidad, sin esperanza de liberación.

Deuteronomio 28:30-5

La despojo de ellos debe ser absoluta. Todo lo más querido y precioso para ellos debería ser la presa de sus enemigos. La esposa, la casa, la viña, el rebaño y el rebaño deben ser despiadadamente tomados de ellos; los hijos y las hijas deben ser llevados al cautiverio, y sus ojos deben buscarlos bajo la lluvia, con anhelo constante y agotador (cf. Jeremias 8:20; Amós 5:11; Miqueas 6:15; Sofonías 1:13; 2 Crónicas 29:9; Nehemías 11:36; Jeremias 5:15).

Deuteronomio 28:30

Y no recogerás sus uvas; margen, "hebreo, profano". Esta es la representación literal del verbo; el significado es el dado en el texto. Un viñedo fue, durante los primeros tres años después de ser plantado, mantenido sagrado (Levítico 19:23); después de eso, cesó su consagración, y la fruta podría ser recolectada para uso común (cf. Deuteronomio 20:6), y se dijo que había sido profanada.

Deuteronomio 28:32

Y no habrá fuerza en tu mano. Keil propone rendir aquí: "Tu mano no será contigo hacia Dios"; y otros, "Tu mano no será para ti para Dios", es decir, en lugar de Dios. Pero אֵל aquí no es "el Poderoso, Dios; sino simplemente" poder, fuerza, poder ", como en Génesis 31:29; Proverbios 3:27; Miqueas 2:1 Literalmente expresadas, las palabras son, y no por fuerza es tu mano, cuyo significado está bien expresado en la versión autorizada.

Deuteronomio 28:35-5

Tercer grupo. Moisés vuelve a las calamidades ya amenazadas (Deuteronomio 28:27), con el propósito de llevar a la idea de que, como tales enfermedades separaron al paciente de la sociedad de sus compañeros, Israel debería ser separado de Dios y traído bajo el dominio de extraños como castigo por la rebelión y la apostasía.

Deuteronomio 28:35

Una llaga dolorida; una lepra incurable, que afecta no solo a las articulaciones y extremidades, sino a todo el cuerpo. Tal aflicción excluiría a un hombre de toda comunión y de todos los privilegios del pacto de la nación. Por lo tanto, Israel, impuro por su pecado, debería quedar separado de la unión del pacto con Dios.

Deuteronomio 28:36, Deuteronomio 28:37

Como consecuencia, Dios los sometería a un poder extraño, y deberían ser hechos para servir a otros dioses, madera y piedra (Deuteronomio 4:28), y se convertirían en un objeto de horror, un proverbio, y un sinónimo entre las naciones (cf. 1 Reyes 9:7; Jeremias 24:9).

Deuteronomio 28:38

Incluso en su propia tierra, la maldición los alcanzaría y descansaría sobre ellos en todos sus intereses y relaciones.

Deuteronomio 28:39

Gusanos probablemente el gorgojo de la vid, la enredadera o involvulus de los escritores latinos (Plinio, 'Nat. Hist.,' 17.47; Cuidado, 'De Re Rust.,' c. 95; Plaut; 'Cistell.,' 4.2), el ἴξ o ἴψ de los griegos (Bochart, 'Hieroz.,' pt. it. bk. 4. c. 27).

Deuteronomio 28:40

Tu aceituna echará su fruto. Algunos rendirán aquí "serán saqueados o desarraigados", tomando el verbo יִשַּׁל como Niph. de שָׁלַל; pero la mayoría lo considera como parte del verbo נָשַׁל, y traduce "se dejará caer", o como en la versión autorizada. Sin embargo, hay algunas dudas sobre si el verbo נָשַׁל puede usarse intransitivamente.

Deuteronomio 28:42

Consumir; literalmente, toma posesión de. El nombre dado aquí al insecto devastador no es el mismo que en Deuteronomio 28:38; pero no puede haber ninguna duda de que es la langosta la que se pretende.

Deuteronomio 28:43, Deuteronomio 28:44

(Cf. Deuteronomio 28:12, Deuteronomio 28:13.)

Deuteronomio 28:46

Estas maldiciones serían por una señal y por una maravilla, asombro y consternación emocionantes en el espectador, y demostrando que de hecho era la mano de Dios la que estaba sobre la nación rebelde. Siempre. Esto, aunque puede implicar el rechazo total y absoluto de Israel como nación, no excluye la esperanza de la restauración de una parte de Israel como individuos, o como un remanente que permanece o regresa a la fe y la obediencia (cf. Isaías 10:22; Isaías 6:13; Romanos 9:27; Romanos 11:5).

Deuteronomio 28:47-5

Cuarto grupo. Con el fin de impresionar aún más en las mentes de las personas el mal y el peligro de la rebelión y la apostasía, Moisés amplía las calamidades que se derivarían de su renuncia al poder de los paganos. Debido a que no servirían a Jehová su Dios, deberían ser entregados para ser siervos de sus enemigos.

Deuteronomio 28:49, Deuteronomio 28:50

La descripción aquí dada del enemigo al que Israel debía ser sometido, se aplica más o menos de cerca a todas las naciones que Dios levantó de vez en cuando, para invadir a Israel y castigar al pueblo por su rebelión: los caldeos (cf. Jeremias 48:40; Jeremias 49:22; Ezequiel 17:5; Habacuc 1:6, etc.), los asirios (cf. Isaías 5:26; Isaías 38:11; Isa 23: 1-18: 19), los medos (Isaías 13:17, Isaías 13:18); pero hay características en la descripción que se aplican especialmente a los romanos; y los horrores delineados en la última parte de la sección (versículos 52-57) llevan los pensamientos de uno a las terribles escenas que ocurrieron durante las guerras de Vespasiano y Tito con los judíos, según lo narrado por Josefo ('De Bell. Jud.' 6 .; ver Milman, 'Hist. Of the Jewish,' bk. 16.).

Deuteronomio 28:49

Como el águila vuela. El águila era la insignia común de la legión en el ejército romano; y por los escritores latinos aquila (águila) se usa a veces para una legión (Caes; 'Hisp.,' 30; cf. Mateo 24:28).

Deuteronomio 28:50

Una nación de semblante feroz; literalmente, firme o duro de cara; es decir, obstinado y determinado (cf. Proverbios 21:29; Daniel 8:23).

Deuteronomio 28:52-5

(Cf. Levítico 26:29; 2 Reyes 6:24-12; Jeremias 19:9; Lain. Jeremias 2:20; Jeremias 4:10. )

Deuteronomio 28:56

Tan intenso debería ser el hambre, que la mujer delicada y sensible, criada con lujo, y que no pondría el pie en el suelo para que no se sintiera fatigada por el esfuerzo u ofendida al entrar en contacto con el suelo base, pero cuando debe irse en una litera o ser llevada por un camello o un asno, incluso si debe romper todas las restricciones de delicadeza y afecto, y secretamente devorará al niño que había tenido durante el asedio.

Deuteronomio 28:57

Su joven; literalmente, su posparto. El hebreo sugiere un extremo de horror más allá de lo que indica la versión autorizada.

Deuteronomio 28:58-5

Quinto grupo. Incluso estas terribles calamidades no serían la consumación de su castigo. Si fueran obstinados en su rebelión; si no observaran hacer todo lo que la Ley dictada por Moisés les ordenó si dejaran de reverenciar y obedecer a Jehová, su Dios; entonces les vendría la maldición en toda su extensión, y el castigo prolongado debería mostrar cuán doloroso había sido su pecado.

Deuteronomio 28:58

Este libro. No el Libro de Deuteronomio, que no fue escrito entonces, sino el Libro de la Ley, la Torá, entregada por Moisés a Israel por Dios; y de los cuales había estado, en sus discursos a la gente, recapitulando algunos de los puntos principales (cf. versículos 60, 61). Para que puedas temer, etc. No era una mera observancia externa de la Ley, no el simple "hacer" lo que se ordenaba, sino el hacerlo sinceramente y sinceramente en el temor del Señor, en el temor de el que se les había revelado por el glorioso y terrible Nombre, Jehová, su Dios (cf. Le Deuteronomio 24:11).

Deuteronomio 28:60, Deuteronomio 28:61

Las enfermedades de Egipto son las plagas enviadas a Faraón y su pueblo, como se registra en Éxodo 7-11. Además de estas, otras plagas, no registradas en el Libro de la Ley, deberían venir sobre el rebelde Israel, para que sean casi completamente destruidas.

Deuteronomio 28:62

(Cf. Deuteronomio 4:27; Deuteronomio 10:22; Nehemías 9:23.)

Deuteronomio 28:63

(Cf. Deuteronomio 30:9; Jeremias 32:41.) Él, cuya alegría había sido hacerles el bien, debería alegrarse por su destrucción (de. Proverbios 1:26 )

Deuteronomio 28:64

Aquellos de ellos que sobrevivieron a las plagas que debían caer sobre ellos, y los horrores del asedio, deberían ser esparcidos entre todas las naciones hasta los confines de la tierra, y allí sometidos a las más extremas indignidades y sufrimientos.

Deuteronomio 28:66

Tu vida estará en duda ante ti; literalmente, tu vida será colgada delante de ti; es decir, será como un objeto suspendido por un hilo que cuelga colgando delante de la vista, listo para caerse o ser cortado en cualquier momento. Comp.—

"Omnia sunt hominum tenui pendentia filo

Et subito casu quae valuere ruunt ".

(Ovidio, 'Epp. Ex Ponto,' 4.3, 35.)

Deuteronomio 28:68

Lo peor de todo es que deberían ser reducidos nuevamente a la esclavitud, llevados de regreso a Egipto, puestos a la venta como esclavos, y ser tan despreciables que nadie los compraría. Traerte a Egipto otra vez. "Si el Éxodo fuera el nacimiento de la nación de Dios como tal, el regreso sería su muerte" (Schultz; cf. Oseas 8:13; Oseas 9:3). Con naves. Salieron de Egipto por tierra, como hombres libres; deberían ser llevados de vuelta encarcelados y encerrados en barcos de esclavos. Por el camino del que te hablé, no volverás a verlo. Esto no se refiere a que sean transportados a Egipto en barcos como diferentes de la forma en que habían salido de él, sino simplemente al hecho de que deberían ser transportados allí, al contrario de lo que se esperaba cuando salieron tan triunfalmente. de eso. Allí seréis vendidos; literalmente, se venderán ustedes mismos; es decir, entregarse para ser vendidos como esclavos. Egipto puede estar aquí, como sugiere Hengstenberg, "el tipo de futuros opresores"; pero no parece haber ninguna razón por la cual el pasaje no deba tomarse literalmente. Es un hecho que, después de la captura de Jerusalén por Tito, los judíos fueron llevados en gran número a Egipto, y allí fueron sometidos a la esclavitud más ignominiosa; y en la época de Adriano, multitudes de judíos fueron vendidos como esclavos (Josefo, 'De Bell. Jud.,' 6.9, 2; de. Philo, 'Flacc.' y 'Leg. ad Caium').

HOMILÉTICA

Deuteronomio 28:1

La bendición de Dios prometida a los obedientes.

El legislador anciano estaba terminando su curso. Cuando llegue el final, abriría a la gente una vez más la alternativa temible de bendecir y maldecir, y les demostraría que deben aceptar uno u otro. Y así, antes de tomar posesión de Tierra Santa, se les recuerda cuánto depende la realización de las promesas del bien temporal de lo que son. Sin embargo, no se nos puede recordar con demasiada frecuencia el hecho de que, aunque prima facie este capítulo parece que las personas estaban entonces bajo la ley; Sin embargo, no fue así en realidad. Estaban siendo educados por la ley; pero debajo de ella, la promesa abrahámica era tan firme como el granito (Gálatas 3:17). Esto se ve por el hecho de que Dios les habla como su Dios. Esto fue de su gracia libre. Pero, aunque esta ley educativa se basa en la gracia, la gracia debe traer consigo su propia ley. La gracia nunca da las riendas a la anarquía. Pero nos enseña que una de las fuerzas motrices por las cuales Dios alentaría a los hombres a la justicia y los educaría en ella, se encuentra al mostrarles que sus arreglos providenciales son tales que la forma de su destino terrenal está, de alguna manera, en su propias manos. "De su destino terrenal", decimos. Porque es un hecho bien conocido que Moisés rara vez, si alguna vez, se refiere al siguiente estado de ser. Las recompensas y los castigos conocidos por el Pentateuco están casi completamente relacionados con este estado terrenal. Por supuesto, no hay nada como negar una vida más allá de la tumba. Pero no estaba dentro del alcance de la revelación dada a través de Moisés que otro mundo debería ser claramente visto. No dudamos de que hubo misericordia y sabiduría en este arreglo; la gente les había revelado todo lo que podían soportar, y más de lo que sabían cómo mejorar. Hay un mundo de profundo significado en la revelación de las leyes de la providencia de Dios que se les revela aquí. Uno pensaría que las promesas hechas a los obedientes habrían sido suficientes para ganarlos para seguir la voluntad de Dios; y que la declaración larga, terrible y espantosa de lo que seguiría a su desobediencia habría sido suficiente para disuadirlos de "los terrores del Señor" de aventurarse en la carretera del mal. Sería fácil escribir una Homilía por separado en cada verso en este párrafo, pero, con tal expansión, nuestro trabajo se extendería a una longitud más desmesurada. Solo sugeriremos, y dejaremos la expansión a otros. Tenemos solo una condición más que hacer antes de llegar a nuestras divisiones principales; eso es lo siguiente: salvo el aspecto especial que se le da aquí al capítulo, debido a la característica peculiar de la constitución nacional de Israel, las principales leyes de administración providencial que Moisés reveló todavía están vigentes. Incluso ahora es cierto: "La piedad es provechosa para todas las cosas: tener la promesa de la vida que ahora es". Y esta es la verdad que, en diversas formas, se expone aquí. Observemos

I. EL DESTINO A TIERRA DE UN HOMBRE ESTÁ, EN ALGUNA CLASE, EN SUS PROPIAS MANOS. (Deuteronomio 28:1, Deuteronomio 28:2.) "Si escuchas la voz del Señor tu Dios," tales y tales bendiciones "vendrán sobre ti y te alcanzarán". Si Israel buscara el éxito por su propio bien, independientemente de lo correcto o incorrecto de cualquier método adoptado para asegurarlo, no habría ninguna garantía de asegurar el fin al que apuntaban; e incluso si debieran, los resultados estarían cargados de maldad; porque "la prosperidad de los tontos los destruiría". Pero si su supremo, su único objetivo, era hacer lo correcto, servir y complacer al Señor, entonces la bendición divina seguramente los seguiría. "Es nuestro obedecer, es suyo el proveer". Si hacemos lo correcto y dejamos los problemas con Dios, no nos quedaremos sin muestras de su sonrisa de aprobación (Mateo 6:33). Puede haber grandes ganancias temporales, o puede que no; pero, con lo mucho o con lo poco, vendrá esa bendición que enriquece; y no añade tristeza con eso.

II LA BENDICIÓN DISFRUTADA POR EL HOMBRE OBEDIENTE DESCANSARÁ EN TODO LO QUE TIENE, Y LO SEGUIRÁ EN TODAS PARTES. Deje que cada cláusula en el párrafo se pese por separado. ¿Pondríamos esto a la luz del Evangelio si alguien hiciera la pregunta: "¿Cuáles son los signos de la bendición de Dios que disfrutan los fieles de Dios, incluso en esta vida?" enumeraríamos seis de ellos.

1. Tienen paz con Dios por medio del Señor Jesucristo.

2. Tienen la conciencia tranquila; ellos saben que el objetivo de agradar a Dios es correcto, sin importar las dificultades que pueda implicar.

3. Disfrutan de lo que tienen de Dios y de los dones amorosos de la mano de un Padre.

4. Si se da mucho, se deleitan en usarlo para Dios.

5. Si poco les pertenece, saben que un poco que tiene un hombre justo es mejor que las riquezas de muchos impíos.

6. Y, sobre todo, la prueba suprema de la bendición de Dios es que las ganancias y pérdidas, las alegrías y los cuidados, la salud y la enfermedad, "les ayudan a todos"; Ministran al crecimiento del carácter y ayudan a hacerlos mejores, más sabios y más santos.

III. HAY UNA LEY ESPECIAL DEL GOBIERNO PROVIDENCIAL DE DIOS QUE ASEGURA ESTA BENDICION AL OBEDIENTE. (Deuteronomio 28:12.) A primera vista, puede parecer un escenario anticuado de las cosas que encontramos en este versículo, en el que se dice, virtualmente, que la cantidad de lluvia dependerá de la cantidad de virtud, y que la acumulación de las posesiones de los hombres dependerá de su fidelidad a Dios! La segunda oración la podemos entender, ya que la fidelidad a Dios implica, entre otras cosas, fidelidad en el uso de los medios de éxito designados por Dios; para que esto solo diga: Usa los medios correctos y ganarás tu fin. Pero en cuanto a lo primero, ¿quién puede entenderlo? La cantidad de lluvia depende de la medida de la virtud: ¿cómo puede ser tal cosa? Preguntamos, en primer lugar, ¿tiene la lluvia padre? La respuesta es sí, más allá de toda pregunta: Dios. Pero entonces Dios es el Padre de los espíritus también. Es decir, hay dos esferas: la de la materia y la fuerza, y la del espíritu; uno gobernado por leyes físicas, el otro por leyes espirituales; pero todas las leyes, ya sean físicas o espirituales, están ordenadas y reguladas por un Ser Supremo, y en sus manos hay una unidad de acción en ellas. Entonces, con respecto a estos dos gobernados por un solo Dios, preguntamos: ¿Existe alguna relación entre ellos? ¿El hecho de que ambos conjuntos de leyes se originen con el mismo Ser les da un punto de contacto, o no? En una palabra, ¿se rige el mundo de las fuerzas físicas sin la más mínima referencia al gobierno de las almas? ¿o está tan gobernado como para ayudar en el entrenamiento de las almas? Si la primera alternativa es verdadera, la doctrina de Deuteronomio 28:12 queda excluida. Pero, ¿quién puede creer que el Gran Padre, al gobernar a los menos, ignora a los mayores? Nosotros, en cualquier caso, retrocedemos horrorizados desde un punto de vista tan indigno de Dios. Por lo tanto, recurrimos a la segunda alternativa, que por sí sola es razonable, que lo menor se rige por los intereses y en nombre de los mayores; que las cosas son para espíritus Pero este principio deja espacio para el punto de detalle en Deuteronomio 28:12, y para diez mil detalles más en la esfera física. Dios haría del mundo natural un teatro y un medio para la evolución de los principios y el crecimiento de las almas (cf. Amós 4:6; Salmo 107:33-19). (Ver Homilía en Deuteronomio 11:10-5.)

IV. LEALTAD A DIOS TENDE, NO SOLO AL ÉXITO TEMPORAL, SINO TAMBIÉN AL HONOR. (Consulte el final de Deuteronomio 28:12 y Deuteronomio 28:13.)

1. Individualmente; los hombres, a la larga, van más o menos por lo que valen. El cumplimiento fiel del deber hacia Dios y el hombre debe decir, y lo hará. "Ves a un hombre diligente en sus asuntos; se presentará ante los reyes, no se presentará ante los hombres malos".

2. Y colectivamente; Si una nación tiene una preponderancia de hombres sabios, sinceros y honestos, como temer a Dios, amar la justicia y odiar la iniquidad, nada puede evitar que esa nación suba en la escala. Su prosperidad se manifestará en su paz interior, en la disposición de otras naciones para lidiar con ella mediante la apertura de relaciones comerciales y en la buena voluntad de otras naciones que ciertamente compartirá. Tendrá la armadura de la luz. Su virtud será un muro de defensa. "Su tierra producirá su aumento; y Dios, incluso su propio Dios, lo bendecirá". "Feliz es la nación que está en tal caso; sí, feliz es esa gente cuyo Dios es el Señor". A tal nación se le puede decir: "Bienaventurado el que te bendiga, y maldito el que te maldiga" (Números 24:5-4).

Deuteronomio 28:15-5

Amor velado en el ceño fruncido.

Probablemente muchos puedan pensar que este es uno de los capítulos más horribles de la Palabra de Dios. Ciertamente, no tenemos conocimiento de ningún otro en el que haya una sucesión tan larga de advertencias, aumentando el terror a medida que avanzan. De hecho, Matthew Henry nos cuenta de un hombre malvado que estaba tan enfurecido al leer este capítulo que arrancó la hoja de su Biblia. Ira impotente! Impotente como si, cuando un hombre temiera un eclipse de sol, rompiera los anuncios del mismo. ¡Vendría por todo eso! Entonces aquí; Hay dos hechos históricos, a saber. que los hijos de Israel se apartaron de su Dios y que todas estas maldiciones les sobrevinieron. Algunos aún no se han gastado. Por lo tanto, este capítulo es una prueba permanente de la precisión de la previsión que dicta sus profecías. Pero mientras obtenemos, por un lado, una verificación de las palabras y, por lo tanto, una prueba de su origen Divino, surge otra pregunta, a saber. ¿Cómo son consistentes todas estas terribles realidades con el amor de Dios? Ahora, lejos de nosotros intentar cualquier vindicación de los caminos de Dios. Él está infinitamente más allá de cualquier necesidad de eso. Lo que hace es correcto, ya sea que podamos verlo así o no. Una cosa solo apuntamos ahora: es decir, proteger a los hombres de cualquier interpretación errónea de esas formas y señalarles las enseñanzas que Dios nos ha dado acerca de ellas. Nuestro tema es: amor velado con el ceño fruncido; o, los terrores del Señor, una necesidad de su amor infinito.

I. Hay algunos en cada nación a quienes es absolutamente necesario influir por disuasivos, y en la infancia de una nación el miedo es más potente que la fe.

II Dios tiene una maldición y una bendición. Su amor no es un simple deseo de hacer que los hombres sean lo más fáciles posible. Es, ante todo, un amor justo. Cuando el amor tiene que tratar solo con la justicia, solo se verá su aspecto benevolente; pero cuando el pecado tiene que ser tratado, el caso es muy diferente.

III. Debe estar profundamente grabado en nuestras almas que la nube de tormenta de ira divina, que se ve negra y baja, aunque la llamemos "la maldición de Dios", nunca debe pensarse de ninguna manera que sea incompatible con su pureza y perfección. amor. La ira de Dios es el amor santo que desaprueba el mal.

IV. Cuando una vez que se incurre en la ira de Dios, el pecador no puede eludirla, como tampoco puede retirarse de su propia sombra.

V. Dada la actualidad del pecado, y un ojo lejano puede ver con certeza algunas de sus consecuencias; Un ojo infinito puede discernirlos a todos.

VI. Sabemos que a Dios no le agrada la muerte de los impíos, ¡pero su reivindicación de sus propias leyes es esencial para proteger la justicia como con un muro de fuego! Por lo tanto-

VII. La verdadera amabilidad se ve en la enunciación de las advertencias más alarmantes que se pueden dar. El amor más verdadero es el que es más fiel. Por lo tanto, a menudo parecerá el más severo.

VIII Una protección sagrada similar a la que aquí se arroja alrededor de la Ley de Dios también se arroja alrededor del evangelio. Así como, por un lado, esta Ley no anuló y no pudo anular la promesa que se le había hecho a Abraham y a su simiente, así, por otro lado, ni siquiera la riqueza y la gloria del evangelio de nuestro Señor Jesucristo. puede anular la acción de estas severas leyes retributivas de la providencia de Dios sobre aquellos que continúan en pecado y que rechazan la redención traída por el Hijo de Dios (ver Hebreos 9:1; Hebreos 10:1.).

HOMILIAS POR J. ORR

Deuteronomio 28:1

La bendición.

La bendición y la maldición, como dice Keil, se ven en estos versículos "como poderes reales, que siguen los pasos de la nación y la superan" (Deuteronomio 28:2, Deuteronomio 28:15, Deuteronomio 28:22; Zacarías 1:6). La bendición de Dios es una vera causa en la vida humana. No debe resolverse enteramente en tendencias naturales. Una mente alegre conduce a la salud; los hábitos virtuosos tienden a la prosperidad, etc. Pero este no es el todo. Conspirando con las tendencias naturales, debemos reconocer una providencia especial, una dirección diseñada de los poderes benéficos de la naturaleza y la vida, para derramar tesoros de bondad sobre el individuo favorecido. La virtud tiene su recompensa natural en la aprobación de la conciencia; pero no bastaría por sí solo para lograr la condición excepcionalmente afortunada en el lote exterior que representan estos versículos. El filósofo Kant sintió esto con tanta fuerza que, como es bien sabido, postula la existencia de Dios, con el expreso propósito de lograr una armonía final entre la virtud y la felicidad.

I. LA ESFERA DE LA BENDICIÓN. El pacto se basaba en gran medida en promesas temporales. El alma creyente indudablemente sintió que Jehová era una porción mejor que cualquiera de sus dones (Salmo 16:1 .; Salmo 73.), Y la relación que mantuvo con su adorador podría no, pero debe considerarse que subsiste más allá de la muerte y produce su fruto apropiado en una vida futura (Salmo 16:11; Salmo 17:15; Salmo 48:14; Salmo 49:14, Salmo 49:15; Hebreos 11:9). Sin embargo, en la medida en que "la vida y la inmortalidad" no habían sido claramente reveladas (2 Timoteo 1:10), su favor se exhibió especialmente en la abundante comunicación de las bendiciones terrenales. Se superó un orden superior, y las promesas temporales de estos versículos se tragan en otras mejores y más duraderas (Hebreos 8:6). El evangelio no corta la conexión entre la piedad y la prosperidad. Le otorga una nueva sanción (1 Timoteo 4:8). Si la obediencia de los hijos de Dios fuera más uniforme y perfecta, y la piedad estuviera más difundida en las comunidades, la conexión sería más manifiesta de lo que es. Pero en general, la prosperidad temporal ocupa un lugar relativo más bajo en el Nuevo Testamento que en el Antiguo.

1. El hombre espiritual, sirviendo a Cristo y testificando de él en medio del mal del mundo, se expone con mayor frecuencia a la persecución (Mateo 5:11; Mateo 10:24, Mateo 10:25; Juan 4:15). Tiene más ocasiones para tomar la cruz (Mateo 16:24). Puede requerir sacrificar todo lo que tiene, con la vida misma, por el bien de Cristo y el evangelio.

2. La prosperidad temporal está en todos los casos subordinada al bien espiritual (2 Corintios 12:7; 3 Juan 1:2). El dicho de Bacon tiene, por lo tanto, la verdad en él: "La prosperidad es la bendición del Antiguo Testamento; la adversidad es la bendición del Nuevo, que conlleva la mayor bendición y la revelación más clara del favor de Dios". Sin embargo, la adversidad, incluso en el Nuevo Testamento, no es más que un paso hacia algo más elevado. Compensaciones espirituales ahora; en adelante, "un peso de gloria mucho más eterno y superior" (Marco 10:30; 2 Corintios 4:17).

II LA OPERACIÓN DE LA BENDICIÓN, se considera que impregna todos los departamentos de la vida terrenal. Se mezcla con todo lo que el hombre bueno es, con todo lo que hace, con las circunstancias de su suerte, con los poderes del mundo natural que constituyen su entorno. Se basa en su persona, en su hogar, en sus posesiones. Le ayuda contra sus enemigos, lo hace rico y poderoso (Abraham, Job) y lo exalta a una posición en la que otros dependen de él. Lo atiende en la ciudad y el campo, en su entrada y salida, de modo que cualquier cosa que haga prospere (Salmo 1:3). Estas promesas demuestran:

1. Que la providencia de Dios, en la esfera de la vida exterior, es libre, soberana, que lo abarca todo.

2. Que hay bajo esta providencia una conexión entre eventos externos y circunstancias y condiciones espirituales.

3. Que, subordinada a los fines superiores, la piedad y la virtud, bajo esta providencia, serán recompensadas por la prosperidad. (Vea un tratamiento valioso de este tema en el 'Método del gobierno divino' de M'Cosh, bk. 2. Deuteronomio 2:1.) Sin embargo, por gloriosas que sean estas promesas, "no tienen gloria a este respecto, en razón de la gloria que sobresale "de las promesas del Nuevo Testamento.

Promesas:

1. De salvación (Romanos 5:9, Romanos 5:10).

2. De bendiciones espirituales (Efesios 1:3).

3. De una herencia celestial (1 Pedro 1:3, 1 Pedro 1:4).

4. De las "riquezas" de la bondad que permanecerán sin agotamiento durante las edades eternas (Efesios 2:6, Efesios 2:7).

5. De transformación perfecta a la imagen moral de Dios (Salmo 17:15; 1Co 4: 1-21: 49; Colosenses 1:22; 1 Juan 3:2).

III. LA CONDICIÓN DE LA BENDICIÓN. Obediencia (Deuteronomio 28:1, Deuteronomio 28:2, Deuteronomio 28:9, Deuteronomio 28:13, Deuteronomio 28:14).

1. Legalmente, perfecta obediencia.

2. Evangélicamente, obediencia habitual y sincera, aunque imperfecta.

El fundamento meritorio de la aceptación del creyente y de las bendiciones que recibe es la obediencia a la muerte de Cristo (Romanos 5:19). Cristo expira sus pecados y cumple de novo la condición del pacto. Es bueno recordar, al explicar las anomalías en las historias de los hombres justos bajo el antiguo pacto, que las promesas en estos versículos eran principalmente nacionales. Podrían realizarse al individuo solo en relación con la obediencia de la nación en su conjunto. Cuando la apostasía provocó los juicios de Dios, las personas piadosas sufrieron en las calamidades generales. También sufrieron, al atraer sobre sí mismos el odio de los impíos. De ahí el desarrollo en los Salmos y Profetas de la idea del "Sufriente Justo": uno cuyas aflicciones le acarrean el odio y la injusticia de los malvados, o que, inocente, sufre como miembro del cuerpo político. Esta idea, que tiene una referencia mesiánica, culmina en la profecía del "Siervo de Jehová" (Salmo 52:1; Salmo 53:1), quien, por la santa resistencia de los sufrimientos para otros, hace suyo su pecado, y lo expía indirectamente.

Deuteronomio 28:8

La bendición que enriquece.

I. ALMACENES COMPLETOS, SIN LA BENDICIÓN DE DIOS, NO SON RICAS. Dios no cuenta a un hombre rico más allá de las cosas buenas que tiene son de beneficio real y duradero para él. La riqueza no bendecida de Dios no es deseable.

1. El bien no bendecido está enfermo (Eclesiastés 5:10).

2. Se vuelve enferma: no es duradera (Proverbios 13:22), toma alas y se va, es una maldición para la descendencia (Eclesiastés 5:14, Eclesiastés 5:15; Eclesiastés 6:2; Santiago 5:1, Santiago 5:2).

II LA BENDICIÓN DE DIOS, SIN ALMACENES COMPLETOS, HACE RICA.

1. Enriquece lo poco que tenemos. Un hombre con una competencia moderada, y paz y comodidad en su uso, puede ser más rico que el hombre cuyos medios son diez veces mayores (Salmo 37:16).

2. Hace de la adversidad un medio de enriquecimiento espiritual.

3. Es en sí la mejor de todas las riquezas (Habacuc 3:17). J.O.

Deuteronomio 28:9

Establecido.

La libertad condicional, en el caso de los fieles, termina en el establecimiento. Si Israel guardara los mandamientos, Dios "los perfeccionaría, establecería, fortalecería, resolvería" como "un pueblo santo" para sí mismo, y así confirmaría las promesas hechas a los padres. Una promesa similar a la Iglesia y a los cristianos (Hechos 16:5; Romanos 1:11; Colosenses 2:7; Hebreos 13:9; 1 Pedro 5:10; 2 Pedro 1:12). El establecimiento es:

1. Hacia la santidad.

2. Un resultado de Dios nombrando su Nombre sobre su pueblo (Deuteronomio 28:12, hebreo), es decir, viviendo con ellos y revelando sus atributos para salvarlos, santificarlos, bendecirlos y exaltarlos.

3. La recompensa de la fidelidad.

4. Una prueba de la fidelidad de Dios. Dios "ha jurado" cumplir su palabra (Hebreos 6:17, Hebreos 6:18; cf. 1 Corintios 1:9; Filipenses 1:6). JO

Deuteronomio 28:10

El mundo teme a los piadosos.

I. LA GENTE DE DIOS LLAMADA POR SU NOMBRE. Dios llama o nombra su nombre sobre ellos, es decir, los distingue, los posee, los elige, los reconoce como suyos, al habitar entre ellos (2 Corintios 3:16), al hacer que su bendición descanse sobre ellos, al responder a sus oraciones, favoreciendo su causa, estableciendo su trabajo (Salmo 90:13). "Dios es amor" (1 Juan 4:8). Su "Nombre" expresa preeminentemente ese atributo de su personaje (Éxodo 34:6, Éxodo 34:7). Por lo tanto, puede ser revelado solo sobre o en relación con su propio pueblo.

II LLAMADAS NOMINALES Y REALES. "No todos son Israel que son de Israel" (Romanos 9:6). Los santos reales, a diferencia de los nominales, están marcados:

1. Por obediencia a los comandos Divinos (Deuteronomio 28:9; Mateo 7:22).

2. Por separación del mundo (2 Co. 7: 1-16: 17, 18).

3. Por el poder de la santidad que habita en ellos.

4. Por múltiples símbolos del favor divino.

Así, el mundo "los ve" como lo que son (Hechos 4:13).

III. LOS QUE SE CONOCEN POR EL NOMBRE DE DIOS SE TEMEN. Los hombres mundanos les temen. Temen la santidad que reside en ellos. Temen sus oraciones. Temen su poder con Dios. Sienten que allí habita una Presencia a la que tienen todos los motivos para temer (Hechos 2:43) .— J.O.

Deuteronomio 28:13

Gravitación moral.

Al estudiar las historias de los hombres buenos de la Biblia, nos damos cuenta de que, a pesar de las numerosas causas que actúan negativamente en su fortuna, la tendencia constante de su piedad es elevarlos hacia arriba. No obstante, una ley es una ley porque otras leyes interfieren, modifican, suspenden o contrarrestan su funcionamiento. Un corcho u otro cuerpo ligero puede ser empujado bajo el agua, pero la ley de su naturaleza es elevarse a la cima. La violencia puede deprimir anormalmente las fortunas del hombre justo, pero la "ley" de la piedad es elevarlos. Mezcle cuerpos más ligeros y pesados ​​en el agua, y los más pesados ​​se hunden gradualmente, mientras que los más ligeros se montan en la superficie. De modo que la piedad, tanto por su propia naturaleza como por la bendición de Dios sobre ella, tiende a levantar a un hombre a favor e influencia, y gradualmente a mejorar su fortuna; mientras que la impiedad como invariablemente lo arrastra hacia abajo. El hombre bueno gana terreno; sus enemigos lo pierden. Se monta para ser la cabeza, y se hunden para ser la cola. Él es el más elevado; Ellos son los más bajos. Ilustrar de las historias de José, David, Daniel. Es lo mismo hoy. A medida que avanzan los años, el buen hombre crece en influencia; lenta pero seguramente supera sus primeras dificultades; es confiable, buscado, admirado; se eleva en posición social; finalmente ocupa los asientos de honor; mientras que aquellos que comenzaron su vida con él, pero tomaron un curso diferente, pierden gradualmente sus ventajas, caen uno por uno fuera de rango y son conducidos a la pared (cf. Proverbios 4:8; Proverbios 13:22, etc.) .— JO

Deuteronomio 28:15-5

El curso.

Al igual que la bendición, la maldición es una realidad. Se adhiere al pecador, lo persigue, lo persigue, lo arruina y lo mata (Deuteronomio 28:45). ¿Alguien dice: "Una superstición explotada"? Si es así, es una superstición en la creencia de que la humanidad se ha mostrado singularmente unánime. Ver su realidad como atestigua:

1. Por conciencia. El criminal no puede deshacerse de la creencia de que los poderes de venganza están siguiendo su rastro.

2. Por experiencia. "Rara vez", dice Horace, "el Castigo, aunque cojo, no pudo superar al criminal que huía antes que ella". La tragedia griega se basa en una inducción de los hechos de la vida.

3. Por mitología. Fue una convicción, verdadera tanto para la conciencia como para los hechos de la vida, que los griegos trataron de personificar en Erinyes, en Nemesis y en Ate, que se aferraron a un hombre o una familia en castigo por un crimen medio olvidado.

4. Por la literatura, que está llena del reconocimiento de poderes vengativos. La Biblia confirma la sustancia de esta variada enseñanza, pero saca el tema de la región de la mitología. Solo Jehová tiene poder para bendecir y maldecir. Las bendiciones y las maldiciones de los hombres no tienen eficacia salvo cuando él se las da. Sus bendiciones y maldiciones son parte del gobierno moral del mundo y se centran exclusivamente en las condiciones morales. Este es el contraste entre la Biblia y la idea pagana de una maldición. La maldición era una parte prominente de la hechicería pagana, pero estaba forjada con hechizos y encantamientos. Se buscaba protección contra ella, no en una vida de virtud, sino en contra-encantos y amuletos, en conjuros más poderosos que los del enemigo. La Biblia no respalda tales supersticiones. Los encantamientos no tienen valor. Una maldición es inútil contra aquellos a quienes Dios ha bendecido (Números 23:20-4).

La doctrina bíblica es:

1. simple.

2. Racional.

3. Ético.

El del paganismo (con sus supervivencias modernas, el mal de ojo, los encantos, las brujas, etc.) es notablemente lo contrario.

I. LA MALDICIÓN EN SU NATURALEZA.

1. Un fruto natural del pecado. El proceso natural no es el todo. Pero se puede permitir un lugar más grande que el que tenía en la bendición. La bendición es "regalo"; El fruto del pecado es "deuda" - "salario" (Romanos 6:23). Posiblemente, pero sin milagro, Dios podría haber retenido de la virtud su recompensa externa apropiada. Pero ningún poder, ni siquiera el de Dios, podría evitar que el pecador cosechara miseria y miseria como resultado del pecado. "Los justos serán recompensados ​​en la tierra; mucho más los malvados y los pecadores" (Proverbios 11:31). El curso más sabio no es oponer a Dios a las leyes de nuestra naturaleza moral, sino reconocerlo en ellas y extraer de ellas un conocimiento de su carácter y voluntad. Estos, como todas las leyes punitivas, son los ejecutores de sus juicios. El pecador, habiéndose puesto en conflicto con las leyes de la vida, de la sociedad y del universo exterior, necesariamente sufre en mente, cuerpo y estado. El pecado introduce discordia, desorden, anarquía en el alma. Ciega y enamora (Deuteronomio 28:28, Deuteronomio 28:29). Se hace miserable. Esta miseria se agrava:

(1) Por remordimiento y auto-reproche.

(2) Por el sentido de la ira Divina.

(3) Por oprobio de la sociedad.

(4) Por terrores imaginativos.

El pecado envenena las fuentes de la salud e induce enfermedades (Deuteronomio 28:22, Deuteronomio 28:27, 85). La anarquía interna se extiende hacia afuera. Los lazos de la sociedad se aflojan; la riqueza se acumula en manos de unos pocos; los trabajadores infelices, oprimidos y malcriados, se hunden más y más en deudas y miseria. En esta etapa, la nación se convierte en una presa fácil del primer poder fuerte que se preocupa por saltar sobre ella (Deuteronomio 28:29-5).

2. Un efecto de la acción hostil por parte de Dios. Fallamos en una visión completa si miramos solo la relación hostil del pecador con Dios, y no tenemos en cuenta la relación hostil que Dios asume con el pecador. No es simplemente que el pecador entre en conflicto consigo mismo y con el mundo que lo rodea, sino que la naturaleza y la providencia, bajo la dirección de una voluntad hostil, entablan una relación antagónica con él. Sus movimientos ya no son para su bien, sino hostiles y retributivos (Deuteronomio 28:20-5). Entonces, las enfermedades mentales de Deuteronomio 28:28 son más que los efectos meramente naturales del pecado (cf. 1 Reyes 22:22). "La mente inquisitiva", dice el Dr. M'Cosh, "descubrirá combinaciones diseñadas, muchas y maravillosas, entre los diversos eventos de la Divina Providencia. Qué uniones singulares de dos corrientes en el lugar apropiado para ayudar en los esfuerzos de los grandes y grandes ¡Qué curiosas intersecciones de cuerdas para atrapar a los malvados, como en una red, cuando merodean como bestias salvajes! Por correspondencias extrañas pero más apropiadas, la fuerza humana, cuando se pone en contra de la voluntad de Dios, se desperdicia bajo su indignación, ardiendo contra ella, ya que, en una historia pagana, Meleager se consumió cuando el palo ardió que su madre sostenía en el fuego ". Las leyes de la naturaleza son la urdimbre, la divina providencia la trama, de esta horrible prenda de la maldición con la que se viste el pecador.

II LA MALDICIÓN EN SU OPERACIÓN. Representado en estos versículos con detalles amplios y vívidos. La contraparte de la bendición (Deuteronomio 28:15-5). Hace efecto en la desgracia (Deuteronomio 28:20), enfermedades dolorosas (Deuteronomio 28:21, Deuteronomio 28:22), limpieza por agencias naturales (Deuteronomio 28:23 , Deuteronomio 28:24), invasiones de enemigos (Deuteronomio 28:25, Deuteronomio 28:26). La acción y la reacción conducen a la reproducción de estos males en formas agravadas. Para peor, las plagas corporales (Deuteronomio 28:27) son enfermedades mentales superadas (Deuteronomio 28:28, Deuteronomio 28:29), emitiendo un renovado pánico y derrota en la guerra (Deuteronomio 28:29), con innumerables calamidades resultantes (Deuteronomio 28:30-5). La confusión y la anarquía se unen con la opresión para producir la locura del corazón (Deuteronomio 28:34), la enfermedad persigue sus estragos en formas de malignidad creciente (Deuteronomio 28:35), y la nación finalmente se hunde en la ruina total (Deuteronomio 28:36, Deuteronomio 28:37). Mientras tanto, cooperando con estas causas para reducirlo a sujeción, la maldición ha estado funcionando en todo trabajo y empresa, frustrando, volando, destruyendo (Deuteronomio 28:43, Deuteronomio 28:44; cf . Amós 4:6; Hageo 1:5; Malaquías 2:2). Sin embargo, la terrible ternura de la maldición divina solo se revela en el Nuevo Testamento. A medida que el recargo de Dios en el alma va más profundo que la vida en el mundo, se extiende más allá. La peor parte de la maldición es el hundimiento del alma en sus propias corrupciones, con el agotamiento de sus posibilidades de vida, paz y alegría, bajo el peso del disgusto divino, una experiencia de "indignación e ira, tribulación y angustia, sobre cada alma del hombre que hace el mal, del judío primero, y también del gentil "(Romanos 2:8, Romanos 2:9). Felizmente, ningún hombre en esta vida sabe cuál es el alcance total de esa maldición (Isaías 57:16). Está en funcionamiento un sistema de recuperación, en virtud del cual ninguna alma está completamente abandonada de la gracia, e incluso los trabajos naturales del pecado son controlados, limitados y contrarrestados de manera múltiple. Se da así espacio para el arrepentimiento, y la salvación es posible. Sin embargo, el final, si se desprecian las riquezas de esta bondad y tolerancia, solo será lo más terrible (Romanos 2:3).

III. LA MALDICIÓN ES SUS CAUSAS. Pecado, desobediencia (Deuteronomio 28:45, Deuteronomio 28:46). Las maldiciones escritas en este libro se cumplieron literalmente. Israel no serviría al Señor con alegría y alegría de corazón, por lo tanto, ¡triste retribución! Tenía que servir a sus enemigos "con hambre, sed, desnudez y falta de todas las cosas" (Deuteronomio 28:48; cf. el hijo pródigo, Lucas 15:14). Todo pecado termina en esclavitud. Las naciones que imitan a Israel en sus pecados pueden esperar ser hechas como ella en su castigo. — J.O.

Deuteronomio 28:37-5

Dios, gobernante en la naturaleza.

I. LOS OBJETOS NATURALES SON DE SU CREACIÓN. El salmista nos pide que levantemos los ojos hacia las colinas y busquemos la ayuda de Dios, "que hizo el cielo y la tierra" (Salmo 121:2). Es esto lo que le permite ayudarnos y hace razonable que imploremos y confiemos en su asistencia; así como nos lleva a temer su desagrado. Semillas, viñedos, olivos, son sus criaturas y sirven a sus propósitos. El que hizo puede destruir.

II Las agencias naturales están bajo su control. Las grandes agencias de la naturaleza: lluvia (Deuteronomio 28:23, Deuteronomio 28:24), pestilencia (Deuteronomio 28:21), enfermedades (Deuteronomio 28:27, Deuteronomio 28:35). Las agencias menores: langostas (Deuteronomio 28:38, Deuteronomio 28:42), gusanos (Deuteronomio 28:39), "polvo y polvo" (Deuteronomio 28:24). Él dirige estas agencias a voluntad, les designa su trabajo, los supervisa para que lo hagan. Saca fuerza de la debilidad, convirtiendo a las criaturas más débiles en los instrumentos de sus más terribles golpes de venganza.

III. LA FRUTALIDAD DE LA TIERRA DEPENDE DE SU BENDICIÓN. Él da, y puede retener a voluntad. Es una ciencia falsa que solo ve "leyes" en la productividad de la naturaleza, e ignora la mano y la bendición de un Dios vivo.

Deuteronomio 28:49-5

El extremo de la maldición.

Una descripción verdaderamente espantosa de los males que superarían al Israel apóstata; uno, también, no más notable por la vehemencia y energía sostenidas de su pensamiento y dicción, que por la minuciosidad y la literalidad con la que se han cumplido sus predicciones.

I. LA PROFECÍA A LA LUZ DE SU CUMPLIMIENTO. La maravilla de estas predicciones no se elimina en ninguna fecha que podamos asignar al Libro de Deuteronomio. Por:

1. Es cierto que las invasiones asirias y caldeos, a las que sin duda se incluye una referencia (Jeremias 4:13; Jeremias 5:15), se quedaron muy por debajo de lo necesario para su completa cumplimiento.

(1) El cautiverio babilónico solo duró setenta años.

(2) Los judíos regresaron y se quedaron mucho tiempo después en posesión de su tierra.

2. Es igualmente cierto que, en la posterior conquista de la nación por los romanos, con la dispersión que siguió; La vara que dura hasta nuestros días, cada característica de la profecía se ha cumplido exhaustivamente.

(1) Los romanos están de acuerdo mejor que los asirios o los caldeos con la descripción o los enemigos extranjeros en los versículos 49 y 50.

(2) Los sufrimientos del asedio (versículos 52-57) tuvieron su cumplimiento literal en las guerras romanas, y especialmente en el asedio de Jerusalén bajo Tito (cf. Josefo, 'Guerras de los judíos', bk. 5:10, 3; 6: 3, 3, 4; 6: 8, 2).

(3) "Cientos de miles fueron vendidos como esclavos" (cf. versículo 68); "y todo el pueblo fue expulsado como vagabundos entre los gentiles; y desde entonces han permanecido como una nación de exiliados, inestables, hostigados y oprimidos, en muchos casos de forma cruel, no solo por paganos y musulmanes, sino también (para nuestros lástima que se hable) por las naciones cristianas; y sigue siendo un pueblo distinto, aunque sin un hogar "(Whately, 'Evidencias').

(4) "Servir a otros dioses" puede significar no más que ser desterrado del territorio de Jehová, y habitar y ser obligado a cumplir con las leyes de un país donde se reconocen otros dioses (cf. 1 Samuel 26:17). También es cierto que, para protegerse de la persecución, los judíos con demasiada frecuencia han estado dispuestos a disimular y conformarse con los cultos que aborrecían sus corazones (adoración de santos e imágenes: adoración del anfitrión, etc.); mientras que en los países idólatras su religión frecuentemente está tan corrompida que apenas es reconocible. El Beni-Israel, cerca de Bombay, por ejemplo. siguen siendo un pueblo distinto, pero, junto con Jehová, adoran a los dioses de los hindúes. Predicciones

(1) tan minuto,

(2) tan extenso en su rango, aún

(3) verificado exhaustivamente por los eventos, no puede atribuirse a un accidente, sino que constituye una prueba irrefutable de la inspiración que los dicta.

Su cumplimiento convierte la incredulidad y el rechazo de los judíos en un argumento poderoso para el cristianismo.

II LECCIONES DE LA PROFECÍA.

1. La severidad de Dios. Si el cumplimiento de estas predicciones enseña algo, es que Dios no se apartará del castigo del pecado. Nos estremecemos al leer los detalles de estas maldiciones: "plagas maravillosas ... grandes plagas, y de larga duración, y enfermedades dolorosas, y de larga duración" (versículo 59), y nos preguntamos: ¿Puede Dios realmente tolerar la vista de, por no decir infligir, tan increíbles sufrimientos? Sin embargo, encontramos que ninguna de estas maldiciones falló en su cumplimiento. Tan solemne hecho hace una pausa al pecador y reflexiona sobre su oportunidad de escapar en el gran "día de ira y revelación del justo juicio de Dios" (Romanos 2:5).

2. El carácter auto ruinoso del pecado. El cumplimiento de estas amenazas se produjo en gran medida, aunque no del todo, simplemente al dar alcance al pecado para resolver sus propios resultados malvados. El elemento más amargo en la retribución debe ser el sentimiento que tiene el pecador de la ruina forjada a sí mismo. "El que siembra para la carne, de la carne segará corrupción" (Gálatas 6:8). Como el agua, que, dejada en sí misma, no dejará de correr hasta que haya alcanzado su nivel; como un reloj que, dejado solo, no dejará de funcionar hasta que se haya agotado por completo; como un árbol, que, dejándose crecer, no puede dejar de producir su fruto apropiado; de modo que el pecado tiene un nivel que buscar, un camino por recorrer, un fruto para madurar, y "el fin de esas cosas es la muerte" (Romanos 6:21) .— JO

Deuteronomio 28:52

Los muros altos y vallados.

Los enemigos de Dios finalmente serán expulsados ​​de todas sus defensas. Las ciudades "grandes y cercadas hasta el cielo" no serán una defensa para ellos, como tampoco lo fueron para los cananeos (Deuteronomio 9:1). Caballos y carros (Salmo 20:7), números, destreza, riqueza (Proverbios 10:15), artes de la política, ligas con potencias extranjeras (Isaías 30:1), no brinde protección cuando Dios es el sitiador. Espiritualmente, el pecador será expulsado de todo "refugio de mentiras".

1. Justicia propia; cada boca se detendrá (Romanos 3:19).

2. Fideicomisos falsos (Mateo 3:9; Mateo 7:22).

3. Evasión y excusas (Mateo 25:26; Lucas 14:18) .— J.O.

Deuteronomio 28:56, Deuteronomio 28:57

La delicada dama.

(Cf. Isaías 3:16.) Las reinas de una sociedad selecta tienen pocas razones para ser vanidosas de su delicadeza excesiva y artificial. No necesitan enorgullecerse de eso, o pensar que les da derecho a mirar con arrogancia a los demás. Por-

I. LA DELICACIA NO ES EL CARÁCTER. Es consistente con una disposición vana, ligera, despectiva y malvada. La tierna y delicada dama en este verso es una de las enemigas de Dios. Los tipos más puros de personaje femenino evitan esas extravagancias de delicadeza que, permitidas, se convierten en una segunda naturaleza. Entidades de carácter solo a respetar. Ser vanidoso de la belleza o la crianza, cuando el corazón es falso y la vida no es cierta para Dios, es ser vanidoso de una cáscara ornamentada dentro de la cual yace la podredumbre. "Es noble ser bueno".

II LA DELICACIA ES UN ACCIDENTE DE FORTUNA. Es adventicio, un accidente de posición. Nacida en otra esfera, la que se jacta de ello no la habría tenido. Es el producto de condiciones artificiales, de las cuales ella obtiene el beneficio, pero que no participó en la creación. No se gana con sus propios esfuerzos, ni atribuible a su valor o mérito. Si ella lo valora, que al menos no desprecie a los demás. Ella podría haber sido la cottager, la cottager la dama.

III. La delicadeza no tiene valor cuando la fortuna deja de sonreír en su poseedor. Ningún cambio de circunstancias puede despojar de su valor la posesión de conocimiento, talentos, virtud, buena crianza o refinamiento. Estos honrarán el hogar más humilde, demostrarán ser un pasaporte al respeto en cualquier sociedad. Es diferente con la delicadeza fastidiosa y excesiva de la belleza. Por lo tanto, este es un apéndice de una determinada posición social que, cuando desaparece, perece como una flor aplastada. Los admiradores de la delicada dama la han abandonado. Ella es tratada con frialdad, incluso grosería. Nadie tan indefenso, tan dependiente como ella. Ella brillaba, como la luna, en un brillo reflejado, y, tontamente desconsiderada, se gloría en ella como algo propio.

IV. LA DELICACIA PUEDE SER COMPLEJADA PARA DETENERSE A LAS GRANDES DEGRADACIONES. Esta es la lección de los versículos que tenemos ante nosotros, y no necesitamos insistir en ello. Pero la idea de tales posibilidades debería sofocar el orgullo y despertar asombro. Las profundidades de la necesidad y la desgracia a las que se hunden los más delicadamente alimentados, solo tienen su paralelo en las posibilidades de alegría que se esconden en las almas más miserables, si tan solo abandonan el pecado y se entregan a Jesús y la guía de su Espíritu. . — JO

Deuteronomio 28:63

Dios se regocija en el juicio.

El lenguaje en este verso es audaz, casi más allá del ejemplo. Concuerda con nuestras concepciones del Ser Divino pensar en él como "regocijo" en la destrucción de incluso los pecadores más obstinados, declara que no le agrada la muerte del que muere (Ezequiel 18:32). Cristo predijo la caída de Jerusalén, pero "lloró sobre ella" (Lucas 19:41). El lenguaje se interpreta mejor, no de la alegría real que Dios siente al ejecutar sus juicios, sino antropológicamente de la certeza, la rapidez y la indiferencia con la que, como olas que se persiguen hasta la orilla, los golpes de juicio descenderían, como si Dios se complaciera en infligirlos. La figura se deriva del gozo de Dios en la comunicación de las bendiciones. Como el gozo de Dios, en este caso un verdadero gozo, se mostró en el número y la acumulación de las bendiciones, así también sería con los juicios, él también parecería alegrarse en el envío de estos. Sin embargo, no ignoramos el hecho de que Dios debe aprobar, sí, descansar con satisfacción en cada ejercicio de sus perfecciones, incluso en la imposición del juicio. El verso, desde cualquier punto de vista, es muy terrible en relación con las perspectivas de los malvados. J.O.

Deu 28:65 -69

Tortura mental como resultado del pecado.

La imagen aquí dibujada es cierta en un sentido especial de los judíos en su estado de exilio, enloquecidos, asustados y mantenidos en continua tortura y suspenso por las persecuciones y las miserias que han sufrido. Lo aplicamos al estado de los impíos en general, un estado de miseria interna resultante de la transgresión.

I. INESTIMIDAD INAPTABLE. (Deuteronomio 28:65.) El pecador no tiene paz (Isaías 57:21).

1. No hay nada para darlo. Ninguna fuente interna de consuelo. No perenne primavera de satisfacción.

2. Hay de todo para llevárselo.

(1) Una conciencia malvada.

(2) Sentido del disgusto de Dios.

(3) Desunión interna y anarquía.

La consecuencia es que el pecador no puede conformarse, el lazo no se siente en reposo. No puede ser feliz o contento en ningún lugar u ocupación. Como un paciente con fiebre, piensa que su inquietud surge de su posición, mientras que es su trastorno.

II MIEDO Y TREMBLES DE CORAZÓN. (Deuteronomio 28:65, Deuteronomio 28:66.) "Los malvados huyen cuando ningún hombre los persigue" (Proverbios 28:1). La conciencia culpable está llena de terrores. "Nos hace cobardes a todos". Da lugar a temores infundados (hermanos de José, Génesis 45:3; Génesis 50:15). Trabajo mórbido de la imaginación, comenzando en el sueño (Richard III.), Sonidos y movimientos imaginativos (Macboth). Trabaja la desesperación (Saúl, 1 Samuel 28:1.). Se pone nervioso y no humano.

III. Odio y cansancio de la vida. (Deuteronomio 28:67.) Una sensación de desesperación saciada, incapaz de remoción o alivio. Tedio. Insoportable arrastre de tiempo. "Puedo decir que en todos mis setenta y cinco años nunca he tenido un mes de genuino consuelo. Ha sido el rodado perpetuo de una piedra, que siempre he tenido que levantar de nuevo" (Goethe). Cf. 'Childe Harold', como arriba:

"Sintió la plenitud de la saciedad, luego lo detestaba en su tierra natal para habitar".

o las líneas de Matthew Arnold

"En ese duro asco del mundo pagano

Y el odio saciado cayó;

Cansancio profundo y lujuria saciada

Hizo de la vida humana un infierno ", etc.

—J.O.

HOMILIAS POR R.M. EDGAR

Deuteronomio 28:1

El propósito de la bendición temporal.

Después de que los "amperios" del monte Ebal habían sido dados fielmente, los levitas se volvieron hacia Gerizim con el detalle de las bendiciones y recibieron de los miles reunidos el gran "amén". Tenemos en estos versículos ante nosotros el propósito de la bendición. Los hijos de Israel habían sido sacados de Egipto por una liberación divina, estaban a punto de establecerse en Canaán como pueblo del Señor. Eran un espectáculo, por lo tanto, para el resto del mundo de cómo a un pueblo le iba a manos del Señor en obediencia o desobediencia. Debemos considerar a Israel como un experimento visible, por así decirlo, para la instrucción del resto de la humanidad. Ahora, el resto de la humanidad en esta etapa temprana solo podría apreciar una recompensa como la bendición temporal. La bendición espiritual no habría sido una demostración para ellos y no les habría causado ninguna impresión. Por lo tanto, fue la bendición temporal que Dios en general les dio. Por supuesto, no aceptamos en absoluto la súplica especial de Warburton, en su 'Legación Divina de Moisés', a favor de que las recompensas y castigos temporales sean todo lo que la Ley de Moisés contempla. Hay referencias significativas a una vida futura en los libros de Mosaico, pero por la razón ahora declarada, Dios estaba trabajando principalmente en la esfera temporal. Observemos algunos de los detalles en los que un pueblo obediente debía experimentar la bendición.

I. LA VIDA EN LA CIUDAD debía ser bendecida. Se ha dicho que "Dios hizo el país, pero el hombre la ciudad". Y sin duda la concentración de la población en las ciudades está cargada de tentación y peligro peculiares. Sin embargo, la Ley de Dios es suficientemente "amplia" para garantizar el orden y el gobierno correctos en las ciudades y en los distritos rurales. Si los hombres solo cumplieran la ley del amor, si vivieran según la regla de oro, entonces las ciudades pronto darían un aire de santidad, y la maldad dentro de ellas ocultaría su cabeza. Es a través de la conciencia y el corazón de la Ley de Dios, y la vida en la ciudad por sí sola puede ser elevada y regenerada. Si tuviéramos alcaldes, concejales y concejales piadosos, altos sheriffs y funcionarios piadosos, entonces la corrupción, la rapacidad y el egoísmo desaparecerían a través de un deseo general y concienzudo por el bien público.

II La agricultura debía ser próspera. Palestina estaba destinada a ser ocupada por un pueblo pastoral, y los propietarios campesinos debían llenar la alabanza. Debía fluir con leche y miel si el hombre cooperaba con Dios y hacía su parte honestamente. Las condiciones del país, como ya se señaló (cf. Homilía en Deuteronomio 11:10-5), fomentaron la fe en Dios, y el éxito fue el resultado de la dependencia constante de él. Un pueblo dependiente trabajó diligentemente y recibió las bendiciones de la naturaleza como los dones de un Dios fiel. Hubo un aumento del ganado, de los cerdos, de las ovejas, del fruto del campo y de todo lo que implica "cesta y tienda". En la canasta, como observa Van Lennep en algún lugar, se recogen uvas, aceitunas y similares, por lo que la bendición en la canasta significa prosperidad agrícola general.

Ahora, no cabe duda de que la piedad es una excelente esclava de la agricultura. Todo lo que ahora se puede decir en nombre de la ciencia acerca de la exclusión práctica de Dios del "reino de la ley" es insuficiente para anular la clara verdad de que aquellos que intentan guardar sus mandamientos y vivir en su comunidad tienen más probabilidades que otros de cumplir con el condiciones de prosperidad agrícola.

III. La población aumentará. El fruto de su cuerpo también debía ser bendecido. Podemos entender cuán importantes son los números para el poder nacional. Cuando la población avanza bajo el sol de la prosperidad, los elementos de la grandeza nacional están asegurados. El susto maltusiano introducido en la economía política fue una lección exagerada sobre la prudencia. La población progresa con suficiente control sobre ella en las luchas ordinarias de la vida, sin requerir a los profetas del mal como lo han sido los malthusianos. La prudencia fomentada, por ser de carácter mundano, se ha degenerado, se teme, en muchos casos, al libertinaje como legítimo, cuando el matrimonio, excepto en las circunstancias más favorables, se considera imprudente. Ahora, es bien sabido que Palestina debe haber sido muy poblada, conteniendo aproximadamente tantos seres humanos en la milla cuadrada como los países más densamente poblados en la actualidad, £ y en sus distritos de países densamente poblados testificaron la seguridad general que luego existió.

IV. Serán valientes en la repulsión de la invasión. Es notable que la conquista extranjera no se contempla cuando se establecen en la tierra. Es cuando los enemigos se levantan contra ellos que el Señor les dará, como personas obedientes, el poder de dispersarlos. La invasión puede tener lugar de una manera, pero su derrota estará completa, huirán ante Israel de siete maneras (Deuteronomio 28:7): el número perfecto que indica la derrota perfecta. El Señor no los animará en una "política exterior enérgica", sino que los convertirá en invencibles defensores de sus hogares y hogares.

V. Estarán en condiciones de PRESTAR A LAS NACIONES ALREDEDORES. No solo repelerían con éxito toda invasión, sino que también podrían obligar a otras naciones. Ahora, vemos que, al poder servir a los demás de esta manera, yace el secreto de la soberanía y la influencia. Las naciones ahorradoras que pueden prestar a otros, hasta ahora tienen a estos otros en su poder. En el poder de préstamo que Dios promete a Israel, si es obediente, vemos el germen de un ascenso indudable.

No es de extrañar, entonces, que otras naciones tengan que temer y honrarlos, si esta es su carrera. No es de extrañar que sean la cabeza, y no la cola; estar arriba solamente, y no debajo. La obediencia probará la única condición de ascendencia. Ahora, es cierto que el mundo puede pensar mejor en estos últimos días que en los días de Moisés. La religión ahora no necesita una demostración de prosperidad temporal ni una nación favorecida. La religión ahora demuestra su realidad y poder de sustento para hacer que los santos pobres sean brillantes y alegres; en hacer que los santos que sufren sean pacientes y esperanzados; y al hacer que los afligidos renunciaran y confiaran en la reunión. Estos son los "mártires" ahora, y la semilla de la Iglesia. Al mismo tiempo, puede verse escrito claramente en el orden de la providencia que "la justicia exalta a una nación"; que las naciones religiosas, en igualdad de condiciones, son las más prósperas. No puede sino ser así. A medida que las naciones no resucitan como naciones, solo como individuos, sucede que, como naciones, deben ser juzgadas en este mundo y recibir su recompensa o castigo, según sea el caso, mientras que se puede preguntar a los individuos que componen las naciones. en muchos casos, esperar su compensación y recompensa en el mundo venidero. RME

Deuteronomio 28:15-5

Una nación que se convierte en faro.

Si el Monte Gerizim tenía el peso cf. Las personas del lado de la bendición, el Monte Ebal, sin duda, tenía el peso de la liberación. No es de extrañar que la Ley se escribiera en sus tabletas rocosas, ya que la mayor parte de la Ley consiste en la denuncia de la posible desobediencia que podría servir para hacerla improbable. Como ha dicho el Dr. Arnold: "Como si, además, la advertencia fuera mucho más necesaria que el estímulo, encontramos que las bendiciones prometidas para la obediencia tienen una pequeña proporción en cuanto a las maldiciones denunciadas contra la desobediencia". £ Trataremos de resumir los males aquí amenazados contra Israel en caso de su desobediencia, y luego señalaremos su aplicación práctica y actual.

I. DEGRADACIÓN DE LA VIDA EN LA CIUDAD. Si la concentración de personas da ventajas al esfuerzo religioso, da las ventajas correspondientes al pecado. La tentación se intensifica. La levadura de la corrupción atraviesa rápidamente la masa compactadora. La sola mención de la ciudad y sus pecados y penas nos trae un panorama espantoso. La ignorancia, la embriaguez, la irreligión, el libertinaje, todo esto se encuentra en sus formas más temibles en las ciudades. No es de extrañar que un hombre como el Dr. Guthrie pronunció una serie de sermones especiales sobre el tema. £ Ahora, los judíos son amenazados con una maldición sobre la vida de su ciudad en caso de desobediencia. Chorazin, Bethsaida y Capernaum son solo muestras de ciudades condenadas a través de la desobediencia de la gente (Mateo 11:20).

II LA AGRICULTURA será maldecida por su desobediencia. La tierra prometida se convertirá, a través de la sequía y el descuido, en un desierto estéril, como las tierras desgastadas de los esclavos, que alguna vez fueron una tierra virgen gloriosa. Y los viajeros no tienen dificultad en creer que Palestina está bajo la maldición de Dios. £ La amenaza del Deuteronomio se ha convertido en una triste realidad, y la tierra es testigo de la fidelidad de Dios a sus amenazas.

III. Una maldición fue descansar sobre sus hijos. No se puede suponer una forma de juicio más terrible que esta. Los padres son tocados más profundamente en sus hijos. Por lo tanto, debe haber sido una gran prueba para los judíos descarriados encontrar a sus hijos deteriorándose por su pecado y llevando en sus personas la maldición de Dios. La población disminuyó, y en lugar de ser las innumerables personas que alguna vez fueron, se han vuelto tan pequeños que es una de las maravillas del mundo que mantienen su existencia separada.

IV. Las ENFERMEDADES del tipo más espantoso iban a ocurrir. Ahora, parecería que ciertas enfermedades eran peculiares de Egipto, y de ellas los israelitas estaban particularmente asustados. Ahora, el Señor los amenaza con todas las enfermedades de Egipto, de las cuales tenían tanto miedo (versículos 27, 35, 60). Las enfermedades con las que se visita el marco humano son ciertamente múltiples y terribles. Adjuntarlos al pecado de una manera de ley natural solo hace que el juicio sea más terrible. Por supuesto, no podemos decir que una enfermedad especial es una prueba positiva de un pecado especial; pero podemos decir que de no haber sido por el pecado no habría habido sufrimiento ni enfermedad; y ese pecado merece todo lo que se envía. El carácter espantoso de la enfermedad y las penas que Dios envía es la expresión de su detestación por el pecado del hombre.

V. La hambruna era una maldición aún peor. Perecer de hambre por la escasez de alimentos es terrible. Desgastar por falta de alimento es terrible. Sin embargo, esto lo amenazó el Señor, y finalmente lo envió como lo cuenta la historia.

VI. Guerra y asedio. El peor enemigo de la humanidad es el hombre. De todos los juicios, la guerra es peor. Y el asedio sufrido en Jerusalén dos veces trasciende a todos los demás registrados en la historia. De asedios menores en Samaria y en otros lugares no necesitamos hablar. Según Josefo, mil cien mil judíos perecieron en el curso del asedio de Jerusalén bajo Tito por espada, pestilencia o hambre. "Además de estos mil doscientos mil noventa y siete mil fueron tomados prisioneros; y estos estaban reservados, no para los ligeros sufrimientos que comúnmente sufren los prisioneros de guerra en nuestros días, sino para los horrores del mercado de esclavos y para una vida de esclavitud perpetua ". £ Se cree que se hace referencia directa a las águilas romanas en los versículos 49, 50, etc. y se sabe que las mujeres se comieron a sus hijos en el terrible asedio.

VII. DISPERSIÓN Y BONDAGE. Para aquellos con espíritu nacional, la dispersión debe haber sido terrible. La emigración ahora se considera lo suficientemente mala, a pesar de que puede ser una mejor herencia. Pero la dispersión judía amenazada fue el cautiverio que sabemos que les llegó en diferentes momentos. El cautiverio babilónico fue reconocido por ellos como consecuencia de sus pecados, la maldición reconocida de Dios. E incluso después de su regreso en parte a Palestina, entraron en la esclavitud del yugo de Roma, y ​​sintieron el yugo de hierro sobre ellos.

VIII El DESPLAZAMIENTO DE TODAS LAS COSAS hasta el día de hoy. Los judíos fueron amenazados con una dispersión entre las naciones que los haría universalmente despreciados. Y se han vuelto así. Aun así, a pesar de la tolerancia y el robo de dinero judío, la nación no ha asegurado el respeto de la humanidad. Como Byron escribió:

"Tribus del pie errante y el pecho cansado, ¡cómo huiréis y descansaréis! ¡La paloma salvaje tiene su nido, el zorro su cueva, la humanidad su país, Israel pero la tumba!"

En resumen, los juicios amenazados y, como nos muestra la historia, fielmente ejecutados. ¡La nación constituye el faro de la historia, la evidencia más terrible de los peligros de la desobediencia! Seguramente se enseñan las siguientes lecciones de carácter práctico: -

1. De aquellos a quienes se les da mucho se les exigirá mucho. Ninguna nación fue tan favorecida; pero, descuidando sus oportunidades, ninguna nación ha sido tan maldecida. Ha sido más tolerable para Tiro y Sidón, y para Sodoma y Gomorrha, que para los judíos.

2. Es terrible cuando el juicio tiene que comenzar en la casa de Dios. Este es el significado de la melancólica historia. Es una tragedia en la casa de Dios (1 Pedro 4:17). "El que piensa que está atento, no se caiga".

3. La amenaza profética no impidió su apostasía. Aunque, como creemos, teniendo su posible carrera a través de la desobediencia al juicio directo tan cuidadosamente esbozado, la profecía permaneció durante siglos como un libro sellado, si no descuidado. £ Creemos, con el hombre rico en Hades, que la advertencia categórica reformaría a cualquiera de nuestros hermanos, no importa cuán abandonado, pero lo consideramos un error (Lucas 16:27). El que conoce el fin desde el principio, por su profecía, ha demostrado que la advertencia a menudo es despreciada solo en proporción a su particularidad y fidelidad.

4. El juicio en la tierra es una imagen de un juicio más terrible más allá. "Para nosotros, cada uno de nosotros", dijo el Dr. Arnold, "si fallamos en la gracia de Dios, hay una miseria reservada, de hecho, las palabras del texto no son más que una imagen débil. Hay un estado en que los que están condenados a él dirán para siempre por la mañana. ¡Dios sea el día! ¡Y por la noche, Dios sea el día! por el temor de su corazón con el cual temerán, y por la vista de sus ojos que ellos verán. ver." Al pronosticar cuál será el destino de los impenitentes, haríamos bien en recordar lo que Dios ha hecho a los pecadores en la vida presente. La imaginación puede representar perdones postmortem e insistir en que el sentimiento determine la ruina de la desobediencia, incluso cuando se perpetúa; pero la historia del juicio aquí en la tierra debería hacer que todo hombre cuerdo tenga miedo de hablar a la ligera del juicio más allá. ¡Que Dios nos proteja a todos de tal experiencia, a través de la sangre y los méritos de Jesús!

HOMILIAS DE D. DAVIES

Deuteronomio 28:1

La porción actual de un buen hombre.

El mundo natural puede ser considerado como el símbolo visible del mundo espiritual, el estado terrenal es una copia inferior de lo celestial. El orden de causa y efecto es tan uniforme en la esfera espiritual como en el material. El fuego en contacto con la pólvora provocará una explosión. La verdadera semilla en tierra apropiada dará fruto. "Todo lo que un hombre siembra, eso también cosechará".

I. TENEMOS AQUÍ UNA DESCRIPCIÓN DE UN BUEN HOMBRE.

1. Es descrito por su capacidad de enseñanza. Él "escucha diligentemente la voz del Señor". Este es un rasgo de un verdadero niño. Tiene un sentido de necesidad, un sentido de dependencia de otro. Admite el derecho de Dios a instruir y mandar. Pregunta a Dios y escucha con reverencia su voz. Es su deleite escuchar los sabios preceptos del infalible Dios.

2. Es descrito por su circunspección. Es observador de los caminos de Dios, descubre múltiples y ocultas indicaciones de su voluntad. No solo su oído está atento a los susurros de su Padre, sino que también tiene los ojos abiertos. La ceguera de la mente se ha ido.

3. Se lo describe por su integridad de obediencia. Prácticamente "hace todos los mandamientos de Dios". Estos vinieron de la antigüedad por la agencia de Moisés; pero un buen hombre detecta dentro de la voz humana el mensaje Divino: la autoridad del Cielo. Y toda su conducta está determinada por la voluntad conocida de Dios.

II La bondad se alía a la grandeza tan seguramente como causa de efecto. "El Señor tu Dios te pondrá en lo alto sobre todas las naciones de la tierra". Como en la naturaleza, es cierto que toda la vida botánica se dispara hacia arriba, o que los gases, a medida que se expanden, también ascienden; así que en el reino espiritual es cierto que la bondad se convertirá en eminencia. No es simplemente un decreto arbitrario de Dios; Es el resultado de la constitución misma del universo. El carácter de Jehová es una garantía de que los principios constitucionales de su imperio no cambian. Las influencias y los poderes hostiles pueden impedir por un tiempo que la bondad reciba su debida recompensa, al igual que la arcilla superincumbente puede evitar que la planta joven se dispare hacia arriba, pero el problema final es seguro. El servicio fiel será coronado con honor.

III. LA RECOMPENSA DE LA BIENESTAR ES SU PROPIA PERMANENCIA. "El Señor te establecerá como pueblo santo" (Deuteronomio 28:9). "Y no te apartarás de ninguna de las palabras que te mando". En la vida de obediencia "Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos". Los actos separados se vuelven más fáciles por la repetición. Evolucionan en hábitos. Los hábitos tienden a permanecer y constituyen el carácter y presagian el destino. Todo procede en virtud de una ley eterna: "Dios ayuda a los que se ayudan a sí mismos". Es más fácil para un buen hombre resistir la tentación ahora que en las primeras etapas de su vida cristiana. La devoción se ha convertido en la salida natural de su alma, el fruto de su nueva vida.

IV. DETRÁS DE TODAS LAS FORMAS DE BENDICION SE PUEDE VER UN DIOS PERSONAL. El alimento material no sostiene la vida corporal; es Dios actuando a través de la comida. Ni la tierra fértil, ni la buena agricultura, ni el clima propicio, ni todos combinados, en sí mismos asegurarán una cosecha copiosa; Es Dios actuando a través de las fuerzas naturales. "El Señor ordenará la bendición". Sin embargo, las riquezas pueden aumentar, si Dios no sonríe, no habrá alegría. La casa puede estar llena de niños; sin embargo, en lugar de tener una salud de color rojizo, puede haber una enfermedad degenerativa, en lugar de vigor intelectual, imbecilidad, en lugar de risas, llanto; la bendición de Dios es querer. Podemos poseer hogares sustanciales, pero no hay seguridad; Merodeadores e incendiarios pueden infestar la tierra. La verdadera prosperidad es la bendición del Divino Padre.

V. Un buen hombre se deleita en distribuir bien. Él mismo se convierte en un Dios inferior, una fuente menor de bendición. "Prestarás y no pedirás prestado". El Nombre de Dios se pone sobre él. Él actúa en lugar de Dios e imita a Dios en todas las cosas. El resultado del favor divino será conspicuo. Todas las personas verán la graciosa distinción que marca y señala al amigo de Dios. Todas sus obras benéficas serán cubiertas con una gloria no nacida de la tierra. Su misteriosa influencia se extenderá por todas partes. Se convierte en una "luz ardiente y brillante; muchos se regocijarán en su luz". - D.

Deuteronomio 28:15-5

La némesis de la deslealtad.

Es instructivo que Moisés se dilate con mucha más plenitud en las maldiciones asociadas a la deslealtad que en las recompensas de la desobediencia. En la infancia del mundo, las personas estaban más bajo la influencia del miedo que de la esperanza, más disuadidas por las amenazas que por las promesas. El mensaje de Moisés se adaptó admirablemente a las necesidades del pueblo.

I. LA EQUIDAD DE ESTAS MALDICIONES.

1. La desobediencia bajo tales circunstancias de privilegio era eminentemente baja y culpable. La deslealtad no tenía excusa. Negarse a escuchar la voz del Creador era pura obstinación, que no podía alegar nada.

2. Fue perjurio. Habían jurado ser sujetos leales. Habían reconocido los términos justos del pacto y habían entrado en Canaán en términos de obediencia prometida.

3. Fue rebelión contra su Rey aceptado. Si tal rebelión flagrante escapara impunemente, Dios sería deshonrado a los ojos del universo.

4. Las maldiciones fueron su propia elección. Sabían claramente cuáles eran los frutos de la desobediencia. Habían visto los frutos en el destino de otros: en los egipcios, en sus hermanos, en los cananeos. Si eligieran a otros dioses, deberían ser llevados al cautiverio, y allí deberían "servir a otros dioses, madera y piedra".

5. Las maldiciones fueron la evolución natural de sus crímenes. El pecado es la semilla cuyo castigo es el fruto. Si abandonaron a Dios; Dios los abandonaría. ¿Qué podría ser más equitativo? Los hombres dicen: "Apártate de mí; no deseo el conocimiento de tus caminos". Dios dice: "Apártate de mí; nunca te conocí".

II El alcance de la maldición.

1. Es una inversión completa del propósito de Dios. Su propósito había sido bendecir, bendecir abundantemente. Pero el pecado transforma la luz en penumbra, la dulzura en amargura, el verano en invierno, la comida en veneno. En cada punto y en cada momento, el pecador está en antagonismo directo y absoluto con Dios.

2. Toda posesión terrenal se convierte en un instrumento de dolor. El cuerpo, que es el instrumento orgánico por el cual el alma tiene relaciones sexuales con el mundo material, proporciona mil caminos para el dolor. Nuestros hijos están destinados a ser canales de alegría; se convierten en canales de tristeza. Cada posesión se convierte en una fuente de ansiedad y cuidado. Toda ocupación conlleva una cosecha de desilusión. El tizón está sobre toda la fruta del verano. Los portentos negros llenan cada cuarto del cielo.

3. Los elementos naturales se convierten en agentes del ay. El sol se convierte en un horno de fuego, mientras que ninguna nube atenúa el calor abrasador. Los vientos feroces llenan el aire caliente con polvo fino, que afecta al ojo con enfermedades y ceguera. La inflamación de la sangre y la fiebre siguen. El aire está cargado de pestilencia, y los hombres lo respiran con toda inspiración. La naturaleza material lucha por Dios.

4. La maldición incluye la razón desordenada. Tampoco podemos preguntarnos. Los órganos delicados de la mente son sostenidos vigorosamente por Dios, y si él retira su mano, la locura lo sigue rápidamente.

5. En proporción a la exaltación previa se convierte en la degradación. Es mejor no ser elevado a la eminencia que ser elevado y luego arrojado. Esto sería un estigma de reproche a los ojos de todas las naciones.

III. LA CERTEZA DE LA MALDICIÓN. "Sucederá".

1. Se fija por una necesidad inherente. La ley de Némesis está incrustada en la constitución del universo. Tan seguro como la noche tiene éxito al día, tan seguro como el fuego derrite la cera, así también la pena sigue al pecado. Toda fuerza dinámica en la naturaleza está ligada con la justicia contra el pecado.

2. Está asegurado por la palabra de Jehová. Su palabra es parte de sí mismo; y como su naturaleza es inmutable, ninguna palabra suya puede ser revocada. Esta es su prerrogativa: "Yo soy Jehová; no cambio".

3. Está asegurado por la santidad de Dios. Para Dios, tratar el pecado con ligereza o impunidad sería violentar su propia naturaleza, sería actuar contra sí mismo. A la luz de la santidad, el pecado debe ser consumido; y si es inerradicable en el pecador, entonces el pecador debe ser consumido de la misma manera. Mientras Dios sea santo, debe, por la calidad esencial de su naturaleza, perseguir el pecado hasta la muerte.

Deuteronomio 28:45-5

Las consecuencias más remotas de la rebelión.

El mal, si no está curado, se agrava, desarrolla nuevos síntomas; y a medida que el mal crece, la miseria también aumenta. El hombre de Dios prevé una nueva etapa de miseria en el futuro lejano. Sus predicciones de aflicción apuntan claramente a la dominación de las águilas romanas, y a las miserias consecuentes con la dispersión final de los judíos. A los ojos del profeta de Dios, se revela claramente la larga procesión de los problemas venideros: una serie de miserias que se extienden a lo largo de milenios de años.

I. ES NECESIDAD QUE SE MANTENGA LA REGLA DE DIOS. Mientras el universo continúe, el Creador debe ser el Rey. Nuestra única opción es si lo tendremos como nuestro amigo o nuestro enemigo. "Porque él debe reinar". Debemos servir (Deuteronomio 28:47). Abandonar a Dios no es ganar libertad; es solo el intercambio de un noble Maestro por mil pequeños tiranos. "Porque no has servido al Señor tu Dios con alegría ... servirás a tus enemigos con hambre y con desnudez". Esta es la única alternativa. Oscilamos como un péndulo entre estos dos puntos: sirviendo a Dios y sirviendo a nuestros enemigos.

II EN PROPORCION AL BIEN ABUSADO ES LA MALDICIÓN QUE SIGUE. El lenguaje en la parte anterior de estas conminutaciones apunta claramente al derrocamiento de la gente por parte de los asirios. Esa calamidad y el consiguiente cautiverio fueron los castigos de la sabiduría, fueron parte del costoso entrenamiento por el cual Israel podría haber sido recuperado para el favor divino. Pero incluso esa corrección severa pronto perdió su efecto purificador. Por lo tanto, se acercaba otro derrocamiento, más completo e irritante. Un yugo de hierro se estaba preparando para su cuello, lo que debería destruir su vida nacional. Se debe soportar un trato más despiadado bajo los romanos que bajo los caldeos. Los sufrimientos en el asedio debían ser incomparables. El odio y la ira mutuos prevalecerían. Todo el amor de la naturaleza humana se convertiría en odioso egoísmo. Sería el reino del infierno sobre la tierra.

III. LA AMABILIDAD PADRE DE DIOS SE MUESTRA EN ESTE PRONÓSTICO DE LOS EFECTOS DEL PECADO. Debe haber sido un dolor para el corazón de Moisés (y un dolor aún mayor para el corazón de Dios) pensar en las terribles consecuencias de la posible desobediencia. Hubiera sido un empleo más agradable haber esbozado las perspectivas y recompensas de la justicia. Sin embargo, en proporción al dolor que sentía al anticipar la desolación y la miseria de Israel, fue el ardiente amor por el bien de Israel. Si el afecto pudiera erigir de antemano cualquier barrera que pudiera resistir el torrente del mal, esa barrera se erigirá. Si el amor puede abolir el infierno, lo hará. ¿Qué lenguaje puede medir el amor divino que, por lo tanto, suplica a los hombres que eviten el pecado? Incluso una visión actual de la guerra venidera no disuade a los hombres del pecado.

IV. EL CUMPLIMIENTO DE LAS AMENAZAS DE DIOS ES UNA SEÑAL PARA FUTURAS GENERACIONES. Pasaron mil años antes de que se infligieran los males anunciados. Con el Señor, "mil años son como un día". Sin embargo, cada palabra hablada por Moisés se convirtió en un hecho. La profecía se ha convertido en historia. En parte, esas profecías se cumplen hoy ante nuestros ojos: "Serás arrancado de la tierra donde vayas a poseerla". "El Señor te esparcirá entre todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro; entre estas naciones no encontrarás alivio, ni la planta de tu pie descansará". La condición actual de los judíos es una señal de la divinidad de las Escrituras, un símbolo impresionante de los aplastantes juicios de Dios. ¿Quién puede jugar con tal ser? La sabiduría dice: "¡Asómbrate y no peques!" - D.

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